La Catedral de Sal: Primera Maravilla de Colombia

La Catedral de Sal: Primera Maravilla de Colombia

Monumental y sobrecogedora, la Catedral de Sal nos sumerge en las entrañas de la tierra labrada por los mineros de la Mina de sal de Zipaquirá, nombrada la Primera Maravilla de Colombia en el año 2007.

La Virgen de Guasá (que significa: sal y agua), santa patrona de los mineros, nos recibe desde la plazoleta de las banderas, donde se encuentran también el monumento minero, la Cruz Cardinal, las fuentes de agua y el campanario.

Adentrarse en la oscuridad de la mina para luego sorprenderse con las coloridas luces fluorescentes que inundan las paredes y los túneles de esta extraordinaria obra de arquitectura en las profundidades del Cerro del Zipa, situada apenas a 48 kilómetros de Bogotá, es una experiencia inolvidable.

Construida a 180 metros debajo de la superficie, la mina tiene una temperatura promedio de 14 grados centígrados y es la mayor reserva de roca sal del mundo, por lo que no es de extrañarse que el olor de este mineral inunde cada rincón con una presencia tan rotunda como la oscuridad.

Los túneles de la mina albergan las estaciones del viacrucis rematados con tres naves que pertenecen al nacimiento y bautismo, a la vida y la muerte, y a la resurrección. Cada nave posee un altar y bellas esculturas talladas por escultores y mineros. La que más nos atrae es la Cruz del Nártex por su presencia solemne y su tamaño enorme. Además está La Piedad, una virgen con rasgos indígenas que recuerda al pueblo Muisca, primer explotador de la mina. Y una estatua singular del Ángel Guardián tallada por el escultor italiano, Ludovico Consorte en 1950.

El espejo de agua es otro elemento llamativo, con su iluminación espectral que produce un reflejo extraño y sorprendente, casi de realismo mágico para completar los atractivos de este recorrido que cuenta con guías especializados y políglotas.

También vale la pena conocer el Museo de la salmuera, el Auditorio de la Mina de sal y la ciudad de Zipaquirá con sus blancas construcciones coloniales con gruesos muros y bonitos balcones.