Viernes, 31 de Agosto de 2012 09:25

Para matizar el finde riendo. Me lo mandó un abogado

En estos días, que los abogados han pasado tanto a primer plano que hasta alguno de ellos es atracción mediática y si bien la inmensa mayoría mantiene la cordura y la ética , hay algunos que...



Ya lo dice el refran... el diablo sabe por diablo, pero mas sabe por viejo...

Un abogado sale de cacería rumbo al campo y tiene la suerte de bajarse un pato con el primer tiro.

La mala suerte es que el pato cayó en una chacra al otro lado de la cerca.

Ya se trepaba a la cerca cuando se le acerca un viejo granjero en su tractor.

¿Qué está haciendo? ... esta es mi tierra

•Bueno, lo que pasa es que cacé un pato y cayó en su chacra

•Lo siento, pero no puede llevárselo, le dice el granjero.

Mire viejo, yo soy uno de los mejores abogados. Le voy a hacer un pleito y me voy a quedar con todas sus tierras si no me deja entrar a recoger mi pato, amenaza el abogado.

•Aquí en el campo resolvemos las cosas de otra manera, le informa el viejo. A las patadas resolvemos las disputas aplicando la Regla de las Tres Patadas.

•Y cuál es la Regla de las Tres Patadas? , pregunta el abogado.

Yo lo pateo tres veces; Ud. me patea tres veces; yo lo vuelvo a patear, y así hasta que alguien se dé por vencido

El abogado viendo que el granjero era viejo y sabiendo que él estaba en forma, aceptó las reglas.

Está bien, empecemos, dijo el abogado.

El granjero se bajó del tractor y sin más, con sus botas bien duras le dio una tremenda patada en la rodilla al abogado, y antes de que se doblara, le encajo otra en el bajo vientre y cuando el abogado se retorcía de dolor, le encajó un tremendo patadón en el trasero.

Al cabo de 5 minutos, el abogado con mucho esfuerzo se levantó y dijo :

Ahora me toca a mi !

No se moleste, le dice el viejo. ...¡Me doy por vencido. Vaya nomás y llévese su pato de mierda!

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ElBis Turí

Latinoamericano. Residente en la región, cerca de Montevideo. Escritor, poeta, observador de la realidad, especialista en tomar por el atajo y sin pelos en la lengua y mucho menos en las teclas de su antigua pc. Se recibió en la Virtual Facultad de Layeca como opinólogo total.

Fue cafetero, comparsa en la ópera y hasta en el mismísimo Teatro Solís con la célebre Comedia Francesa; jugó a varios deportes y no se destacó en ninguno. Fue cadete, vendedor de tienda, de publicidad, de viajes, de autos y de ilusiones. Estuvo en América del Sur, Central , del Norte, en Europa  y también en el clearing, algún calabozo y en diversos sitios non sanctos. Ha dictado charlas y conferencias y fue docente en una prestigiosa academia internacional. Escribe sobre todo lo que no puede escribir firmando su alter ego.

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