Agosto en Edimburgo
Domingo, 10 Agosto 2014 12:13

Agosto en Edimburgo
En el mes de agosto se puede estar en cualquier maravillosa playa de España, en Machu Pichu o en Bayreuth pero yo, desde hace más de cuarenta años, me quedo en Edimburgo, donde cargo pilas y me pongo de verdad,  al día. Y no soy el único en hacerlo. Los programas de los distintos festivales son cada año más voluminosos. Está previsto que en 2014 se vuelvan a superar todas las previsiones. No voy a aburrir a nadie con cifras y estadísticas pero eso que se llama genéricamente Festival de Edimburgo, sigue creciendo en todos los aspectos y de forma geométrica.
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Este año además coincide la primera semana, con los Juegos de las Commonwealth, con  el Homecoming Scotland, una iniciativa del gobierno escocés para reunir  en la 'madre patria' a todos los escoceses del mundo y con no sé cuantas cosas más (incluida la Segunda Cumbre de la Cultura que reunirá a ministros del ramo de un montón de  países), por lo que se hace difícil andar por la calle. Sobre todo cuando la mitad de esa marabunta es 'artista' e intenta, de alguna u  otra forma, atraer la atención.



Pero tras ese baño de multitudes hay media docena de festivales donde tomarle el pulso a la CULTURA con mayúsculas. ¿Qué nos deja Jonathan Mills, en su último año como director del Festival Internacional? Una reflexión sobre la Guerra que desgraciadamente siempre está de actualidad y no sólo por coincidir con el centenario del comienzo de la Primera Mundial. Lo hace a través de proyectos tan distintos  como una producción de la Opera Marinsky de  "Les Troyens" de Berlioz, dirigida por Valery Guerguiev pero también  con "Owen Wingrave" la ópera pacifista que escribió Benjamin Britten en 1968, "La Guerra" una obra del Chekhov International Theatre Festival dirigido por Vladimir Pankov,  "Front"  una adaptación de  Luk Perceval sobre varias obras sobre la Primera Guerra Mundial en cuatro idiomas o  el proyecto "Beyond Zero: 1914-1918" de la compositora serbia  Aleksandra Vrebalov , interpretada por el Kronos Quartet y con imágenes de Bill Morrison.



Pero también nos sorprende con regalo  como una exquisita producción de "Minetti" de Thomas Bernhard,  dirigida por Tom Cairns e interpretada por el veterano Peter Eyre, rarezas como "Ganesh Versus The Third Reich" de Bruce Gladwin, el alma de Back to Back Theatre o un homenaje a los veinte años de independencia de Sudafrica a través de una nueva versión de Ubu  de la Handspring Puppet Company en este caso  en compañía de " The Truth and Reconciliation Commission" o de "Inala"  el nuevo espectáculo de Ladysmith Black Mambazo.



Para los que no vamos a Avignon, ni a otros festivales punteros, Edimburgo nos trae lo mejor de ellos , como a MAU, la compañía de danza más innovativa de Nueva Zelanda, "Gnosis", el último proyecto de Akram Khan  o "Delusion of the Fury" , la penúltima excentricidad de Heiner Goebbels. Y para los que echan de menos a  Pina Bausch ,  ahí está "Sweet Mambo", una de sus  grandes creaciones.



Bueno y aparte claro,  ahí está Jordi Savall que trae música de guerra y de paz en una Europa barroca, entre la Guerra de los Treinta años y la Paz de Utrecht, Ute Lemper que cantará a Kurt Weill, la Filarmónica de Londres dirigida por Vladimir Jurowski, la Royal Concertgeboouw Orchestra de Amsterdam con Mariss Jansons; Anne Sophie von Otter cantando música de compositores judíos, creada en campos de concentración o la innovadora orquesta  I, CULTURE  que nos va a ofrecer su versión de la Sinfonia Leningrado de Shostakovich.



Todo eso al mismo tiempo que escritores como George RR Martin (Juego de Tronos) o Haruki Murakami van a debatir otros temas de actualidad en  un Festival del Libro del que habrá que escribir largo y tendido, de un Fringe Festival del que me pierdo pero en el que este año cuento con algún guía de lujo que seguro me llevará a descubrir  algún tesoro escondido, entre  las 3.193 producciones oficiales además de las que prefieren estar fuera de programa.



Prometo seguir escribiendo sobre todo ello. Por el momento algunas recomendaciones culinarias. Quien busque un lugar secreto al medio día donde comer bien y nada caro y en pleno centro  prueben en The Gardener's Cottage .    En plan más elaborado, la nueva estrella de la gastronomía escocesa es Mark Greenaway que ha abierto restaurantde muy cerca del Consulado de España en North Castle Street.

En lo que se refiere a hoteles, hay novedades. Desde un nuevo IBIS rojo que ocupa la manzana que se quemó en pleno casco antiguo hace unos años,  a un segundo Motel One,  en plena Princess Street, frente al Balmoral , con tarifas  muy razonables.

Y si alguien quiere combinar el Festival con un  poco de turismo por las Highland,  Viajar por Escocia ofrece todo lo necesario  con una flexibilidad casi absoluta y en español .

Portal de América - Fuente: www.ocholeguas.com

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