Si decrece la economía ¿puede crecer el turismo?
Miércoles, 22 Septiembre 2021 11:27

Si decrece la economía ¿puede crecer el turismo?

Quienes estamos en esto del turismo y el transporte aéreo creemos que como “servicios” somos independientes del desarrollo económico. Esto pudo haber sucedido hasta hace unos cincuenta años, quizás un buen ejemplo haya sido España a partir de 1950, y el ingreso dinerario del turismo se direccionó hacia el desarrollo económico, logrando que el ingreso de viajeros sea equivalente a su total de residentes. Pero ahora las cosas no son como antaño, veamos…

TSTT-1250x115
Fiexpo 2024 1250x115
Arapey 1250x115
Mintur verano 1250x115
CIFFT 1250x115


por Luis Alejandro Rizzi, desde Buenos Aires,  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., @007Rizzi

Hoy el turismo y el transporte aéreo crecen o decrecen según el ritmo en el que se mueve la economía mundial, son más consecuencia que causa.

Entre 1820 y 1949, cuenta Arturo Prins en una nota publicada en la Revista “Criterio” Nº 2480, la economía mundial creció al 1,10%. A partir del fin de la segunda guerra mundial lo hizo al 2% anual. Tengamos en cuenta que por cada punto que crece el PBI mundial el transporte aéreo crece el doble, pero en la misma proporción es la caída, según lo explicó Gustavo Lipovich, Vice Presidente de Aerolíneas Argentinas, en la pag. 81 de su tesis sobre “Los aeropuertos argentinos” hace ya varios años.

La Argentina tiene una economía muy precaria, con altos índices de pobreza y desempleo, pero hay un dato sorprendente que divulgó Roberto Cachanosky en el diario La Nación, la Inflación acumulada desde 1935 a la fecha fue del 398.403.051.570.851.000% (398.403 billones por ciento). Agreguemos que entre 2001 y la fecha el precio del dólar varió de una relación de uno a uno a la actual de uno a 175/184, tomando la cotización del dólar realmente libre. Esto significa que 20 años después, con un peso, compraríamos u$s 0,0057.

Ante esta situación cabe preguntarse sobre el futuro del turismo en Argentina, tanto local como internacional.

El turismo local estará condicionado por los niveles de pobreza y desempleo. El programa “Previaje" probablemente aumentará la cantidad de viajes de un mismo segmento de personas y será difícil ponderar el “beneficio” de su costo fiscal. En mi opinión gasto inútil. Los subsidios, y de eso se trata, jamás pueden dirigirse a la oferta.

El turismo emisivo tiene un mínimo mercado cautivo que generará un piso de actividad, obviamente inferior a las épocas del “deme dos”, pero piso al fin.

Sin embargo, está pendiente el tema de las vacunas, ya que tanto la Unión Europea como los EE.UU. por ahora no reconocen la Sputnik, y ese puede ser un obstáculo ya que obligaría a cumplir con cuarentenas de siete o catorce días.

El problema estará con el receptivo por varias razones.

Una de ellas es económica. Ni los agentes de viajes ni los propios viajeros que contratan de modo directo pueden elaborar sus presupuestos, ya que en el país no hay moneda, lo que también impide hacer estimaciones de gastos en dólares o euros.

En general el viajero extra zona no tiene disposición para cambiar su moneda en los mercados marginales, y al tipo de cambio oficial quedamos fuera del mercado del turismo ya que perdemos competitividad, incluso respecto a países limítrofes.

Es interesante ver que el FMI espera que la inflación se acelere en los países desarrollados hasta el 2,4% en 2021 desde el 0,7% en 2020, y en los en proceso de desarrollo y emergentes hasta el 5,4% desde el 5,1%. En Argentina, en el proyecto de presupuesto para el año próximo, la inflación se estima en el 34%, y los analistas más serios la prevén en un 40% para arriba.

Otro motivo es “la peste”.

Es cierto que el gobierno comenzó en marzo de 2020 con la cuarentena eterna, sin plan y con compromisos ideológicos, como fue el caso lamentable de las vacunas Sputnik que terminó mal y sin poder aplicar la segunda dosis a varios millones de personas. La pésima administracion de la “peste” obviamente causó un perjuicio aún no estimado a la población y a las actividades económicas, entre ellas el turismo y el transporte aéreo.

Del mismo modo ahora se sale sin plan, a la buena de Dios y con una mera visión electoral, como si pudieran canjearse barbijos por votos, muy poco serio.

No se puede esperar nada bueno, por lo menos eso es lo que estarán pensando en otros países, incluso los limítrofes, desde el punto de vista sanitario no somos seguros o confiables.

Una de las finalidades de esta “reapertura” con sabor más a magia que racionalidad, es la de facilitar el turismo de exportación o “receptivo”, pensando que la Argentina es un destino ansiado por la población del mundo.

Hoy la Argentina no existe a nivel mundial e incluso a nivel regional viene a contramano de sus países limítrofes, excepto Bolivia, son obvias las diferencias con Uruguay, Chile, Brasil y Paraguay.

Sin embargo, sus residentes por su carácter de limítrofes pueden aprovechar la diferencia de cambio en los mercados marginales, con lo cual el ingreso de divisas se desviaría hacia la especulación privada, con lo cual los dólares “turísticos" estarían fugando antes de su ingreso, paradojas de los controles de cambio.

No obstante puede existir un beneficio para el comercio minorista entre ciudades vecinas del litoral, de Cuyo y la Patagonia.

Para terminar con esta idea, hoy el turismo es una consecuencia del crecimiento económico de los países y de la certeza de los mercados, dicho de otro modo, el valor de la moneda debe ser previsible.

Podríamos decir que un voto tira con más fuerza que un pensamiento racional.

Esperemos que la gente no tenga que repetir el lamento tanguero de Discépolo, “Lo que más bronca me da, es haber sido tan gil…”

Portal de América

Escribir un comentario

Promovemos la comunicación responsable. No publicamos comentarios de usuarios anónimos ni aquellos que contengan términos soeces o descalificaciones a personas, empresas o servicios.