La Cuesta del Portezuelo y el alto del alto
Lunes, 11 Octubre 2021 10:18

La Cuesta del Portezuelo y el alto del alto

La información rústica nos cuenta que “La cuesta del Portezuelo” está ubicada en el departamento Valle Viejo, en el sureste de la provincia de Catamarca, une la RN 38 con la ruta provincial 2, atravesando la sierra de Ancasti. Polo Giménez la describió asi en su clásica Zamba “Paisaje de Catamarca” que comienza con estos versos: “Desde la cuesta del Portezuelo, Mirando abajo, parece un sueño, Pueblito aquí, otro más allá, Y un camino largo que baja y se pierde…"

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por Luis alejandro Rizzi, desde Catamarca  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. @007Rizzi

El acceso a la cuesta está a unos 20 Km de Catamarca, la capital de la Provincia. El ascenso hasta 1680 metros lleva unos 45 minutos, la cuesta tiene unas 250 curvas, algunas muy cerradas y angostas, lo que genera alguna inquietud cuando nos encontramos con otro que viene descendiendo, la maniobra para el cruce, en algunas curvas, es casi milimétrica. En general notamos extrema prudencia, pero nunca falta un “Fangio” que quiere demostrar su habilidad en la sinuosidad del camino. Nuestro 408 se comportó con su clásico nivel de excelencia y su caja manual fue un placer cada vez que debí accionarlo, evitando el uso del freno.

El paisaje es maravilloso, pero lamentablemente en ese tramo no pudimos registrarlo con fotos, para mostrar los “distintos tonos de verde” de la zamba de Polo Giménez.

Llegamos al Mirador y allí con nuestro celular filmamos unos segundos el paisaje descripto en la zamba, y obviamente compramos unos vinos catamarqueños, los típicos alfajores artesanales y una especie de merenguito con nuez y dulce de leche, un bocadito delicioso. Los precios normales, no hay aprovechamiento ni abuso.

Nosotros, confiando en la fortaleza de nuestro Peugeot, continuamos el ascenso, estimo que habremos viajado unos 25 minutos más, y allí nos encontramos con un puesto policial que nos sugirió que regresáramos por el “Alto”, o “el alto del alto”, no nos quedó claro el nombre. Nos dijeron que ese camino estaba asfaltado y que integraba los programas turísticos de la zona.

Lo cierto es que ese camino tiene unos 25 Km de tierra, ripio y algunos pequeños tramos de difícil circulación que el 408 supero con toda dignidad e idoneidad, y luego ya en el alto conseguimos un folleto que en una parte decía: “Dejando atrás este sector, el camino sigue por el pueblo de El Alto, el dique Collagasta –donde se pescan pejerreyes– y Las Cañas, hasta llegar a Bañados de Ovanta, la cabecera del departamento. En Los Altos hay secaderos de tabaco, y se pueden visitar también La Viña y el dique Sumampa antes de adentrarse en la Cuesta del Totoral, esta vez para descender las cuestas montañosas en medio de un paisaje inesperado: una exuberante selva subtropical.

Otra vez aparecen los lapachos, los violáceos jacarandás, los palos borrachos, los alisos, además helechos favorecidos por la humedad de estos faldeos donde se concentra la humedad de las lluvias. La cuesta culmina a 1200 metros de altura, que permiten divisar sin obstáculos a la vista el valle del río Paclín. Sin embargo el GPS del PEUGEOT registró hasta 1800 metros, en algunos tramos.

Tuvimos una falla o mala lectura del “Waze” y de los mapas del GPS, y cuanto nos dimos cuenta aparecimos en el sur de la provincia de Tucumán. En nuestra defensa debemos decir que lamentablemente no hay señalética, y quizás deberíamos hacer un curso sobre lectura del GPS y el WAZE.

Acá un reproche a Peugeot, que pese a mis reclamos no lograron actualizar el GPS de nuestro 408, y pese a la fidelidad a la marca desde hace muchos años, la respuesta fue “que no podían hacer nada” (sic). Eso no quita como lo puede ver el lector nuestra preferencia por esa marca de automóviles, pese a que parce ser que la fidelidad no cuenta como antecedente. Digo esto porque ese instrumento funciona en cualquier circunstancia, cuando perdemos la señal en los celulares, algo habitual en nuestro interior.

La continuidad del viaje, por un camino muy poco transitado, que no está en los “menús turísticos”, nos llevó por lugares tan bellos como los de la propia cuesta, pero no podemos negar que en ese tramo que demoramos más de una hora en recorrer, uno piensa “y si nos pasara algo…”

La verdad, un poco el azar y nuestro espíritu de hacer cosas diferentes nos hizo conocer una parte de la Provincia de singular belleza, que no tiene ninguna promoción. Cuando llegamos a Catamarca luego de unas cinco horas de viaje desde que iniciamos el ascenso a la cuesta, nos miraron como su fuéramos irresponsables, además ese trayecto hay que hacerlo en una 4 por 4, nos decían, o con un 408, les respondimos con Claudia.

Realmente ese recorrido nos muestra otra de las maravillas del país.

Nos enteramos que el “Ancasti”, un clásico de la provincia, cerró. En ese hotel me alojé cuando por razones de mi profesión de abogado debí viajar varias veces durante la década del 70 y luego entre 1985/86.  

Nosotros nos alojamos en Amerian, bien atendido, al que calificaría como un tres estrellas. Me decían que hay escasez de camas y de servicios turísticos.

Nuestra experiencia es que junto con La Rioja es una muy bella experiencia para viajar.

Este lunes 11 de octubre, ya en Buenos Aires, haremos una apreciación de todo lo que nos falta en materia de turismo, y de este feriado largo que pone en evidencia a ese menos del 10% de la población que tiene capacidad para viajar y que además se la subsidia.

Portal de América

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