El problema del turismo y el transporte aéreo es una cuestión políticoeconómica
Miércoles, 20 Octubre 2021 12:18

El problema del turismo y el transporte aéreo es una cuestión políticoeconómica

Mi idea en esta nota es escribir sobre turismo y transporte aéreo, hablando de otra cosa. Con ello pretendo, siguiendo una línea de pensamiento que desarrolló Carlos Floria, diferenciar los problemas de las cuestiones, el turismo y el transporte aéreo son problemas, la política y la economía son las “cuestiones”.

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por Luis Alejandro Rizzi, desde Buenos Aires,  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  @007Rizzi

Juan Carlos Torre escribió un libro que se llama “Diario de una temporada en el quinto piso”, que es la sede del Ministerio de Economía de la Nación Argentina, en el edificio de la calle Hipólito Yrigoyen 250, frente a la Plaza de Mayo. En ese libro cuenta los conflictos que se plantean entre la economía y la política  y la dificultad que tienen la mayoría de los funcionarios para entender que los recursos son limitados y que los gastos deben hacerse en función de prioridades.

Torre, sociólogo de profesión, trabajó con uno de los mejores equipos económicos que tuvo el país, dirigido por Juan Sourrouille que fuera Ministro de Economía del gobierno de Raúl  Alfonsín a partir de fines de febrero de 1985, que en junio de ese año presentó “EL PLAN AUSTRAL” que fue bendecido por el FMI en negociaciones dificultosas, pese a su heterodoxia, y a su vez novedoso contenido para la época, que sirvió de guía a otros países para romper con procesos inflacionarios endémicos.

La Argentina negoció con el FMI desde su propia posición, que logró imponer mediante largas negociaciones mantenidas en lógica reserva.
En la actualidad estamos imposibilitados de negociar con el FMI porque no tenemos programa ni criterio para negociar, lo más grave es que por debajo de la “saraza” está la idea de repudiar la deuda y el FMI, lo sabe.

Es probable que si el FMI hubiera rechazado el plan Austral, también Alfonsín hubiera decidido romper relaciones, pero por lo menos tenía el fundamento ético de haber hecho una propuesta, que el FMI no pudo rechazar, como en la serie de “El padrino ...”

Viene a cuento una anécdota personal, en esa época participaba en un programa económico que salía por Radio del Plata entre las 19:00 y 21:00 horas de lunes a viernes. El día 12 de junio de 1985, en una reunión relacionada con mi profesión de abogado y en ese momento director de una empresa alimenticia, tuve una reunión con el Gerente Financiero de esa empresa a las 16:00 horas en una financiera ubicada en plena “citi”, con la finalidad de renovar un programa de créditos. En medio de la conversación el director de esa financiera, con apellido similar al de un reconocido periodista económico de la actualidad que participa en el programa “Cada Mañana”, nos desgranó en diez minutos el resumen de lo que sería a partir del día 15 de junio el Plan Austral. Se me presentó el gran dilema de develar esa primicia en el programa que comenzaría una hora y pico después, consulté a varias fuentes confiables y todas negaron estar en conocimiento de ese “eventual” programa económico por lo que resolví demorar el tema hasta el día siguiente. Perdí.

No pude evitar mi sorpresa a la mañana siguiente cuando preparaba mi salida para Radio Nihuil de Mendoza, leyendo el detalle de ese plan en el diario “Ámbito financiero” en su edición del  jueves 13 de junio de 1985. Esa primicia obligó al gobierno a adelantar su difusión y decretar un feriado cambiario que creo fue para el viernes y lunes y martes siguientes.

El plan Austral fracasó, pero no por su calidad sino por la política. La primera bomba que tuvo el PLAN fue una monstruosa deuda contraída por YPF, empresa del Estado, que implementó un programa de inversiones sin tener la respectiva financiación, consecuencia de esas falsas ideologías o creencias de que el Estado tiene recursos infinitos, o que las empresas del estado no pueden caer en cesación de pagos y sus directivos asumir las lógicas consecuencia de su gestión, de su mala o irresponsable gestión. También yace en el subconsciente, la idea de repudiar las deudas.

YPF se había endeudado con sus proveedores y el Estado tuvo que hacerse cargo de una formidable deuda que desbalanceó y comenzó a herir de muerte al Plan Austral.

Las autoridades de la empresa culpaban al Plan Austral por el congelamiento de precios que había impuesto, pero la causa fue la desmesura del gasto sin posibilidad de financiamiento.

Este hecho, que tuvo una importancia decisiva no solo en la suerte futura del país, sino en la gestión del propio Alfonsín, es una experiencia que nos negamos reiteradamente a aprovechar, que es la vocación por el gasto en la creencia que el gasto es un motor de la actividad económica.

Decía Torre en 1985 que “Ya no hay lugar para el estado Productor y el Estado subsidiador. Es hora de poner fin al periodo de apoyo a la formación de capital nacional”.

El capital solo se radicará con sistemas que funcionen con un mínimo de racionalidad, no pide más que eso. El nuestro es absurdo por donde se lo mire.

Luego de este breve recorrido por nuestras propias experiencias es doloroso para la razón o el sentido común tener que soportar funcionarios como los que gobiernan en la actualidad el país, y el área de turismo y transporte aéreo en especial, que siguen gastando recursos inexistentes, como el déficit que debe subsidiar el estado cada año a Aerolíneas Argentinas o el “Previaje” que fue un regalo al segmento pudiente de la sociedad.

Ese es el nivel de iniciativa y de creatividad de nuestros funcionarios, gastar y gastar, por eso nuestro turismo receptivo ronda en el 10% de la población y el emisivo el 15%, porque también lo subsidiamos mediante el malabarismo cambiario.

Entre tanto, cada vez somos más pobres, estamos afectando el desarrollo intelectual de generaciones futuras por desnutrición consecuencia de la indigencia social, cada día estamos más lejos del mundo y pretendiendo liderar causas equivocadas como la liberación de un líder mapuche criminal, condenado por un tribunal chileno, que paradojalmente pone en riesgo el turismo en una de las zonas más bellas del sur argentino. Recién el Ministro de seguridad de la provincia de Chubut, Federico Massoni, criticó duramente al embajador argentino Rafael Bielsa por haber solicitado la libertad de un terrorista subversivo como lo es el tal Jones Huala.

Al final no pude dejar de hablar de turismo y transporte aéreo.

Paradojalmente hoy, 19 de octubre, en aeroparque, ex empleados de Latam pidiendo su reincorporación (sic) a una empresa que entre los gremios y el gobierno fue, de hecho, expulsada del país.

Asi nos va…

Portal de América

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