La aviación comercial CON (no DE) bandera uruguaya, es posible. Todas las crisis generan oportunidades Parte I
Miércoles, 18 Marzo 2020 14:30

La aviación comercial CON (no DE) bandera uruguaya, es posible. Todas las crisis generan oportunidades Parte I

Aerolíneas Argentinas en estas horas, habrá de convertirse en la empresa de "repatriación" de ciudadanos argentinos esparcidos por el mundo e imposibilitados de retornar a sus casas. Nunca como ahora, se convierte así en una herramienta idónea, a pesar del incomprensible costo que supone para la economía argentina. Solamente posible de sostener por el entramado político-sindical del país vecino. El gobierno italiano, luego de varios intentos fallidos de sostener a Alitalia, otro legendario  clavo de bandera (de los pocos que quedan), vuelve a ser renacionalizada, estando en concurso de acreedores desde mayo de 2017, tras la crisis del coronavirus que ha impactado notablemente en las cuentas de la compañía, con cancelaciones masivas, y ha alejado su potencial venta, informa EFE Dow Jones. Se aprobó el lunes un decreto de ley con ayudas de hasta 25.000 millones de euros, que movilizará recursos por valor de hasta 350.000 millones, que todavía no ha sido publicado en el Boletín Oficial del Estado ni facilitado a los medios. Parte de su contenido ha sido comunicado por el Gobierno y en él se encuentra un plan para salvar a la que fue la aerolínea de bandera pero que no tiene beneficios desde el año 2002, según Efe Dow Jones, dice este martes 17 La Vanguardia. Mientras ello ocurre, también hay muchos uruguayos "por ahí", por lo que dijo anoche el Canciller Talvi, algo menos de mil, y no solamente no tenemos una Aerolínea Nacional de Referencia, sino que mucho menos, tenemos una política clara de Estado en materia aeronáutica, tampoco aviones, solamente las mejores intenciones.

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por Sergio Antonio Herrera, desde Salinas, Uruguay - @DelPDA - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En Uruguay, hay quienes piden una aerolínea de bandera.

La mayoría, se acuerda de Pluna y no quiere saber nada.

Ni los unos ni los otros, seguramente, se han detenido un rato a informarse a fondo, a preguntar, a analizar.

La mayoría opina -como en casi todo-, de acuerdo al color de su camiseta política y de aviones, saben que vuelan y poco más.

La economía uruguaya no venía nada bien y cuando pase el efecto coronavirus, seguramente estará peor, bastante peor.

La mejor receta para salir, es la producción. Si es en el campo, hay que comprar o arrendar maquinaria y contratar capital humano.

Si es en la industria manufacturera, hay que equiparse o reciclar la maquinaria y contratar capital humano.

Sea en la actividad que sea,  hay que invertir (si se tiene con qué) o tomar riesgo.

Para salir del pozo post-virus, lo único que no se puede hacer es quedarse quieto y esperar que la solución caiga del cielo, pero...la solución -al menos para el sector-, en este caso, está en el cielo, mejor expresado, en el aire.

¿Solamente un loco?

Si hablamos seriamente, ante el panorama de la última década, nadie en su sano juicio vendría a invertir a Uruguay en una empresa aérea. Al menos nadie cuerdo.

Pero Uruguay, según lo afirmamos sin dudar casi todos quienes integramos el sector, necesita imperiosamente una aerolínea de referencia. La que cumpla con la adecuación tarifaria; la que funcione como instrumento idóneo para asegurar la conectividad y para reparar el buraco que el cierre de Pluna produjo en nuestra soberanía.

Y ello es posible, solamente hay que generar las condiciones para que llegue el inversor. Decimos "solamente", siendo conocedores de que no será fácil en absoluto, pero a la vez, sabiendo que es perfectamente posible. ¿Por qué?, porque ya lo fue.

Pluna históricamente fue financieramente inviable, porque tuvo directorios absolutamente analfabetos en materia aeronáutica, e ineficientes en administración empresarial. Con las administraciones que tuvo, si no fuese porque la realidad la marca la enorme cantidad de dinero que le fue inyectada, podría decirse que su sobrevida fue milagrosa. Su plan de negocios brillaba eternamente por la ausencia.

Hasta que apareció el loco

Aumentó significativamente la cantidad de rutas, por ende de destinos. Modernizó y homogeneizó la flota. Triplicó la cantidad de pasajeros y la facturación. Negoció con el fabricante y obtuvo excelentes precios para la compra de los primeros siete aviones que empezaron a llegar en marzo de 2008 (el primero, con nosotros adentro) y el 15 de junio de 2012, cuando Fernando Lorenzo, le dijo "o entregás las acciones o salís del país hecho tiritas", le debía únicamente a varios proveedores, entre ellos a Ancap, la del defenestrado Sendic. Pero estaba al día con la cuota de los siete Bombardier y con el leasing de los otros seis; al día con los impuestos; con el salario de los casi mil trabajadores, Y después de bancarse todas las pálidas que le vinieron todas juntas (regionalización de Aeroparque, grosero subsidio a Aerolíneas Argentinas la empresa que le competía en el 70% de las rutas; la guerra del gobierno K que le impidió desarrollar las rutas a Trelew con origen en San Pablo y la de San Carlos de Bariloche; las cenizas del Puyehue; la H1N1; el terremoto en Santiago de Chile y varias más), calculó -a fines de 2011- que iba a quedar desfinanciado en 2012 y negoció, contra la caja de Pluna Brasil, un fideicomiso con el ING de Londres por 30 millones de dólares, los cuales (le comunicaron desde el banco), estarían depositados en su cuenta de Nueva York el 6 de junio de ese año. Entonces Carlos Moreira pidió la interpelación del ministro de Transporte Enrique Pintado. Entonces el loco se movió a nivel de gobierno y pidió que consiguiesen atrasar la interpelación un mes. Consiguieron diferirla solo tres semanas y el 28 de mayo de ese 2012, el ahora defenestrado Moreira, inconforme con las respuestas de Pintado, acompañado de toda la bancada de senadores de su partido, presentó la denuncia penal que empezó por abortar el fideicomiso; mandó a la cárcel al loco y sus socios; habilitó al defenestrado José Mujica negociar con el defenestrado Juan Carlos López Mena, usando al defenestrado Caballero de la derecha, armando un ardid que ahora dejará un agujero en el BROU o en el MEC o en la Sindicatura de casi 14 palos verdes y por ende, alguien deberá pagar...¿PAGARÁ ALGUIEN?.

¿Y saben una cosa?, luego de ocho años de todos esos sucesos, AÚN NO HAY RESOLUCIÓN JUDICIAL. ¿Se olvidó la justicia?. En breve, según trascendió, va a recuperar la memoria, el loco vendió los derechos del juicio (¿usted no haría un juicio luego de ir preso siendo inocente?), seguramente a algún fondo de esos que...usted sabe.

Pero nos fuimos del tema

(Aunque creemos que valió la pena ¿no?).

En la segunda parte, si se sorprendieron con todo esto, más lo van a hacer cuando les demostremos que, sin lugar a dudas, Uruguay no solamente debe, sino que puede tener su Aerolinea Nacional de Referencia. Y no solamente estamos escribiendo, estamos trabajando para ello.

Portal de América

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