El presidente le habló al turismo, la industria desconocida
Jueves, 03 Diciembre 2020 00:56

Imagen tomada desde la cabina de prensa. Imposible captar la mesa principal Imagen tomada desde la cabina de prensa. Imposible captar la mesa principal

El lunes 30 pasado, la Cámara Uruguaya de Turismo convocó a uno de esos eventos que terminan teniendo muy poco que ver con el tema elegido, ya que la estrategia de reactivación 2020/2021, -al menos para nosotros-, no nos quedó clara. Pero el gran atractivo de la noche no era ese -al menos para nosotros-, sino el anuncio de la presencia del Presidente de la República, Luis Lacalle Pou. Nos proponemos analizar entonces ese hecho inédito. Nosotros no recordamos la presencia de un primer mandatario en una reunión del sector, mucho menos un discurso tan extenso, concreto, abarcativo, además de muy cálido, nada menos que durante 10 minutos, luego de haber esperado estoicamente unos sesenta, para que le cedieran la palabra. Dividiremos el análisis en dos partes, comenzamos por la forma en que transcurrió la presencia del Presidente y luego culminamos analizando la manera en que fue incluida su participación en el evento.

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Ministro Germán Cardoso; Presidente Luis Lacalle Pou; Juan Martínez Escrich y Marina Cantera Nebel. Detrás y arriba, las cabinas de prensa; a la derecha de Cardoso, el sitio vacío del Ministro Mieres.

Lo que dijo Lacalle Pou y nuestra interpretación

"Lo primero que me surgió fue acompañarlos, con una visión de agradecimiento y reconocimiento", fue lo primero que dijo, basando ese comentario en la reflexión: "Han sido meses muy difíciles donde individuos y corporaciones con enorme legitimidad han reclamado y me atrevo a decir que los actores del sector turístico organizado en la forma, en el tono, en el momento y en la actitud son dignos de ser elogiados El tono que es tan importante en la vida ciudadana de un país. demuestra que queda comprobado que no hay que gritar para conseguir cosas, simplemente hay que hablar y esgrimir argumentos y razones. Yo no sé si hay otro ejemplo, de un sector, de una gremial que atente contra sus ingresos por el bien común, yo no lo había visto. Y ver un aviso de la Cámara Uruguaya de Turismo diciendo que no salgan de sus casas, lo que significaba menos ingresos, seguro de paro, yo no lo había visto".

"No es para nada fácil renunciar cuando no hay casi resto. Hay que tener mucha templanza, es decir moderación, continencia, para actuar del modo que desde el 13 de marzo se han conducido los diferentes actores del sector. Están desapareciendo empresas y la lista no se detiene pero el gobierno y el pueblo uruguayo están recibiendo por parte del empresariado turístico local, claras señales de altruismo, diligencia en procurar el bien ajeno aún a costa del propio". De este modo comenzábamos el pasado 24 de octubre nuestra columna Altruismo y civismo del empresariado del turismo uruguayo. Por lo tanto, total coincidencia, pero agregamos, gran acierto de la mayoría de directivos de la CAMTUR, que supieron surfear el pretendido maremoto de los viciados en posición dominante, casualmente, los que tenían espaldas más anchas.

"De las sugerencias que se nos hacen, yo les tengo que decir acá que hay algunas que no van a ser posibles. La flexibilización de las fronteras no va a ser posible, en la comparación con el resto del mundo, se sabe que la apertura de fronteras genera la posibilidad cierta de que se disparen los contagios. Lo que estamos tratando de hacer es controlar la pandemia hasta que esté la vacuna. Todos los días estamos mirando el calendario. Guambia que nos estamos jugando la temporada en estos quince días que vienen. O sea hay un factor sanitario que es el primero, de no ejercer mucha presión en el sistema de salud, pero hay un factor económico también. Me decían en La Paloma, la temporada viene bien, salvo que..., y es salvo qué".

Podrá acertar o errar, pero nadie le podrá reprochar incoherencia. Respaldó sus decisiones, luego del épico fin de semana posterior al 13 de marzo, en el que confesó que decidió la "libertad responsable" en soledad, siempre basado en las recomendaciones del GACH y el éxito con repercusión mundial le acompañó hasta los últimos 60 días en que quedó constituida de facto, la libertad irresponsable de muchos. Conoce todas y cada una de las injusticias que puede estar cometiendo enfrentado a la penosa dicotomía salud versus economía, pero no le tiembla el pulso, siquiera entreabre la puerta y advierte que si no hay retrocesos notorios, la cerrará a cal y canto el 18 de diciembre.

"Cuando hay un sector del cual todo el mundo habla, pero hay poca gente especialista como es el turismo, no hay nada mejor que estar cerca de los distintos subsectores".

Durante décadas venimos sosteniendo que el turismo es la industria desconocida. El presidente también se dio cuenta y lo dijo. La mayoría de la clase política de este país no lo sabe; no lo saben los medios masivos; pero lo peor es que no lo sabe un vasto porcentaje del sector. El evento del lunes 30 lo demuestra. Hubo un aforo de 49 personas y nos atrevemos a sentenciar que más de 40 de los presentes no se cuentan entre "la poca gente", detectada con sabiduría por Lacalle Pou.

"Y como hay aquí una vocación de planificación, no solo de pasar la tormenta, de subsisitir la tormenta, hay que pensar en lo que se viene y yo suscribo lo que decía Germán (Cardoso), si Uruguay sigue con estos porcentajes, con estos números, si sigue de alguna manera en el podio de aquellos países que atravesaron de la mejor forma la pandemia, eso va a ser una marca país pegadito al Uruguay Natural..."

¿Se está trabajando en ello?, ¿se contrataron asesorías?. ¿Quienes van a diseñar "las estrategias de la reactivación" prometidas?, ¿los mismos que no se dieron cuenta que había que salvar esta temporada alta posibilitando paquetes todo incluído a los ciudadanos de a pie, aquellos que ni piensan en tener vacaciones porque no tienen posibilidades de financiarlas y de ese modo mover los hoteles de dos y tres estrellas de todo el país, el transporte turístico, los guías y todos los etcéteras que siguen. ¿Los mismos a quienes no se les ocurrió plantear financiaciones a dos o tres años para salvar los próximos tres meses y con ello, evitar la agonía de todos los proveedores mencionados?. ¿Ellos serán los que diseñarán las bases estratégicas para recibir turistas del primer mundo?, ¿ellos se sentarán a negociar con los CEO´s de las aerolíneas para que vengan a operar a Uruguay?

"No es momento de soñar mucho pero en una delegación oficial de visita, una delegación de la Cámara Uruguaya de Turismo, una delegación de operadores turísticos vendiendo nuestro país, yo estoy seguro que va a generar un plus".

No lo imaginamos. Mejor expresado, puede ser que algunos aprovechen el envión y decidan experimentar el glamour de integrar una delegación oficial, pero...Lo que si nos imaginamos es la cobertura periodística de los medios masivos, acerca de la gestión que hagan los representantes del sector. Eso, la imaginamos.

"De la misma manera que hay que trabajar en la conectividad. Estamos escuchando gente que desde algún rincón del mundo quiere hacer de nuestro país un hub para el Cono Sur".

¿Alguien habrá tomado nota?.

Valorar una hora de un presidente en tiempos de pandemia

El formato elegido para realizar el evento, entrando ya en el tercer día transcurrido, seguimos sin entenderlo.

La mesa principal se puso del lado opuesto al escenario, debajo de las cabinas que el salón de conferencias del Radisson Montevideo tiene para la prensa, por lo tanto, cámaras y fotógrafos debieron apostarse alternativamente de espaldas al escenario, para tomar la mesa principal.

Si bien el protocolo indica que en un evento, el cierre de la parte oratoria siempre le corresponde a la máxima autoridad presente, asistimos con incredulidad a tres discursos y varios videos que motivaron que en plena pandemia, en el peor momento de la pandemia para Uruguay, el Presidente de la República estuviese una hora sentado, callado, como un espectador.

Si en la mesa principal (menos mal que el Ministro de Trabajo se tuvo que ir) están sentados: el Ministro del sector; el Presidente saliente del gremio convocante y la Presidente subrogante de ese gremio, es entendible, es lógico que cada uno de los tres deba hacer uso de la palabra.

Si la convocatoria era para presentar la estrategia de reactivación, es entendible que deban mostrar videos, estadísticas y demás.

Lo uníco que no es entendible -al menos para nosotros-, reiteramos, es que en el peor momento de la pandemia, el presidente haya estado una hora sentado escuchando, como un simple espectador.

¿Será este el formato adecuado?

¿No habrá llegado la hora de cambiar el chip?

Nota: Vea el discurso del Presidente Luis Lacalle Pou en nuestro canal de Youtube

Portal de América

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