Haití: que no nos gane la desesperanza
Viernes, 19 Noviembre 2010

Haití: que no nos gane la desesperanza

Nos permitimos escribir sobre este tema,  porque sentimos un particular aprecio por esa tierra y por su gente y porque pensamos que toda la asistencia que reciben y se les prometió después del terremoto de enero 2010, nos hizo  ilusionarnos con que un futuro más venturoso era posible.


Sabemos que los haitianos quieren que se les dejen  solos,  como todos los pueblos.

Como lo quisimos nosotros hace doscientos años y ellos un poco antes en 1804.

Pero hoy parece que la tan anunciada ayuda ha servido para muy poco y nuevos males azotan la isla.

Millones de medicamentos y asistencias se le prometen nuevamente mientras  nuevas y costosas reuniones cumbres de la burocracia internacional estudiarán el caso.

¿Habrá otra forma de hacerlo?

Si miramos alrededor de Haiti, encontramos que todos sus vecinos viven y se desarrollan merced a la Industria del Turismo.

Ayer publicamos un reportaje sobre Cuba que es muy claro al respecto y la distancia entre Haití y Cuba es de sólo 77 kilómetros, entre el Cabo San Nicolás en Haití y la Punta Maisi en Cuba.

Haití tiene todo para ser un destino mundial Premium.

Su gente, su cultura, su gastronomía, sus paisajes y por supuesto sus playas.

La Citadelle (foto)– Patrimonio de la Humanidad- es una de esas cosas que “hay que ver antes de morir”.

Desde nuestra posición solamente podemos destacar las bondades de ese país, mantener la esperanza en su recuperación y compartirla con usted, amigo lector.

Portal de América - Foto: flickr.com

Escribir un comentario

Promovemos la comunicación responsable. No publicamos comentarios de usuarios anónimos ni aquellos que contengan términos soeces o descalificaciones a personas, empresas o servicios.