Ruta en coche por Islandia
Miércoles, 22 Octubre 2014 00:30

Ruta en coche por Islandia
Rodear la isla por la carretera circular número 1, la Ring Road, es ideal para los que buscan aventurarse por Islandia y recorrerla a su aire
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¿Quién no ha pensado alguna vez desconectar de todo y de todos, coger un coche y perderte en el mapa? Seguramente, este reportaje te dé ganas de ello. Tras una larga temporada de trabajo y quehaceres diarios, estas vacaciones nos propusimos alquilar un coche y recorrer Islandia por la carretera número 1, la Ring Road, la principal del país que da la vuelta a la isla rodeando la costa.

Día 1. Partimos desde Reykjavík en dirección este. Primera parada en el parque Thingvellir para adentrarnos con un traje especial a hacer snorkel por la fisura de Silfra, situada en la divisoria continental entre las placas tectónicas de Eurasia y Norteamérica. Las aguas cristalinas de la grieta profunda dan una sensación de ingravidez, como flotar en una corriente perezosa. La temperatura del agua no sobrepasa los 2ºC, por lo que os podemos asegurar que es el agua más fría del mundo en la que es posible el baño, medio grado menos congelaría el agua.

Volvemos a coger el coche y continuamos por la carretera principal hasta la salida Golden Circle, donde nos dirigimos para visitar la espectacular cascada dorada Gulfoss. La primera cascada que vemos y, sin duda, la más impresionante, aunque no la más hermosa. Muy cerca de ahí se encuentra la zona de los manantiales erupcionantes del Geysir. El Gran Geysir, que desde el s.XIII enviaba una torre de agua pulverizada que ascendía hasta 60 metros, ya se ha apagado, pero aun se pueden contemplar otros géiseres menores como el géiser Strokkur, con explosiones cada cinco minutos de hasta 20 metros de altura.

Dentro del Círculo Dorado se encuentran también los baños geotermales de Laugarvatn Fontana. Si empezábamos el día bañándonos en agua prácticamente congelada, lo acabamos a más de 40ºC recuperando fuerzas.

Día 2. Hoy dejaremos aparcado nuestro turismo. Hemos quedado con Xavier Rodríguez, un catalán emprendedor que creó una agencia de viajes enfocada a turistas españoles, para hacer una ruta en 4x4 por Landmannalaugar, las highlands islandesas. Muchas carreteras del país son sólo aptas para vehículos 4x4, dada la dificultad del terreno. Atravesamos campos de lava que recuerdan a la Luna junto al temido volcán Hekla, el más activo de la isla. Las montañas coloreadas por las diferentes tonalidades de la lava riolita son uno de los principales atractivos de este lugar. Finalizamos el viaje cruzándonos con una manada de caballos islandeses salvajes, toda una experiencia.

Día 3. Amanecemos rodeados de cascadas a pocos kilómetros de Vik; la costa sur islandesa es un sinfín de cascadas provenientes del gran glaciar Vatnajökull, el más grande de Europa. Hacia allí nos dirigimos siguiendo la costa, unas tres horas en coche con parada en Myrdal para avistar los famosos frailecillos hasta llegar a una de las grandes maravillas de Islandia: el lago Jökursárlón.

Los icebergs flotan levemente sobre esta laguna, el deshielo del glaciar ha dejado estos trozos de hielo a la deriva. El agua de este lugar tiene millones de años de edad. La luz de este lugar, el color azul del agua pura y la imagen de los trozos de hielo flotando en la laguna mientras el sol y las montañas se reflejan en sus aguas es incomparable. Además, el paisaje se redondea con la proximidad del mar, al que vierte sus aguas unos pocos metros más allá.

Día 4. El día más duro en carretera pero el más bello en paisaje. La costa este de Islandia sorprende a cada paso. Desde el mismo coche se pueden contemplar magníficas cascadas, pero hay una de obligatoria parada: la cascada Detifoss, la más caudalosa de Europa.

Otra cosa que impresiona de la costa este son los inmensos desfiladeros. Para ser la carretera principal, la carretera número 1 es en este tramo bastante peligrosa, repleta de curvas y cambios de rasante ciegos, con el añadido de la altura y sin apenas guardarraíles. Por suerte es raro cruzarse con coches en sentido contrario, aún siendo la época del año con más turismo en la isla. Además, el bello paisaje merece la pena.

Día 5. Después de pasar la noche en el encantador pueblo pesquero de Seydisfjordur (donde llegaron los primeros pobladores noruegos en 1848 y cuyas casas de madera aún hoy persisten tras el paso del tiempo) conducimos hasta Húsavik. Durante el trayecto paramos para visitar una granja de caballos islandeses llamada Stóri-Bakki cercana a Egilsstaðir. Esta es la única raza indígena de Islandia, objeto de culto en la mitología nórdica. Estos caballos tienen la peculiaridad de poder hacer dos pasos más al andar además de las tradicionales paso, trote, canter y galope. Montar en uno de ellos te hará sentir como un auténtico vikingo.

Día 6. Llegamos a Húsavík. Esta ciudad está embutida en una de las bahías más bellas de la costa de islandesa. Estamos en el norte de la isla, a apenas 50 kilómetros del Círculo Polar. Aquí se puede coger un barco tradicional de madera de roble y renovado y disfrutar del safari de ballenas que ofrece la compañía North Sailing, una de las actividades turísticas más populares en Islandia.

Volvemos a coger el coche y atravesamos la zona lunar de Myvatn, de hecho el paisaje es tan similar al satélite de la Tierra que fue aquí donde los astronautas estadounidenses practicaron antes de viajar a la Luna en 1969. El lago Askja es como una enorme caldera que sigue formándose a través de capas de rocas que genera una fuente de magma. Sin duda el lugar más virgen de Islandia. A pocos kilómetros de allí siguiendo la carretera número 1 llegamos hasta la cascada Godafoss, la más hermosa del país. Cuenta la leyenda que cuando los islandeses se convirtieron al cristianismo lanzaron las imágenes de sus dioses por esta cascada, de ahí su nombre.

Día 7. Llegamos a los fiordos del oeste, la zona más aislada de la isla. Aquí es fácil parar el coche, detenerse a contemplar focas o cisnes salvajes y pasar más de media hora sin encontrarte con nadie. Paramos en un pequeño pueblo pesquero de apenas diez casas para degustar sus afamados mejillones. En el restaurante-museo pasamos un buen rato de charla con una pareja italiana y un barcelonés que recorre la isla en bici. Los mejillones estaban exquisitos y a buen precio, una de las mejores comidas del viaje, sin duda.

Por la tarde llegamos a Reykjavik, tiempo para descansar y preparar la maleta para el viaje de vuelta. Pero si aún os queda energía podéis acercaros hasta Blue Lagoon, un balneario geotérmico natural rodeado de campos de lava famosa por sus ingredientes activos y únicos para la piel. Un ambiente vaporoso cautiva y proporciona una agradable experiencia. El contraste de temperatura es abismal, se está mejor dentro del agua con bikini que fuera de ella con un buen abrigo. Este es el secreto de los islandeses para soportar los fríos inviernos.


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Acaba el viaje y la experiencia no ha podido ser más enriquecedora. Nos vamos con la sensación de que la naturaleza es la protagonista absoluta del viaje y poder vivirla de cerca es una experiencia única e irrepetible. Alquilar un coche es la mejor manera para poder acercarse lo más posible al entorno natural que ofrece la isla, y visitar los parajes más inhóspitos e inescrutables. Sin embargo, cada año los turistas que viajan a Islandia sufren accidentes que se podrían evitar y son objeto de comentarios más o menos jocosos por parte de los locales, pues es una situación que se repite. Por ello cabe tener en cuenta algunas recomendaciones y peligros antes de coger el coche:

Las carreteras. La carretera número 1, a pesar de ser la principal ruta de comunicación terrestre de Islandia, es una carretera de doble sentido con un solo carril para cada dirección done la velocidad máxima es de 90 km/h., excepto en la circunvalación de Reykiavik y algunos pequeños tramos. Incluso en las zonas más orientales el asfalto deja paso a una pista de tierra y gravilla. El resto de carreteras, en su mayoría, son sin asfaltar. Por ello, se recomienda optar por alquilar un vehículo 4x4.

Puentes. En muchos tramos de carretera, los puentes son una constante. El peligro está en que son de sentido único. Así que, si no se indica lo contrario, tiene preferencia el primero que entra en el puente y hay que fijarse bien ya que algunos son bastante largos y la visibilidad es a veces complicada. Por suerte, al ser un país bastante deshabitado, no suele ser habitual coincidir con otros coches.

Cambios de rasante ciegos. Hay tramos en que la visibilidad es de apenas tres metros, así que es obligatorio aminorar la marcha y situarse a la derecha.

Animales. La carretera se encuentra en buena condiciones, pero la mayor parte de los 1400 Km. transcurren por zonas no habitadas donde los animales y los elementos atmosféricos campan a sus anchas. Las manchitas blancas en lo alto de los cerros son ovejas. También pueden aparecer de repente en medio de la calzada. También hay caballos sueltos.

Cortes de circulación. Islandia está plagada de volcanes, sobre todo en la zona próxima al glaciar, que de tanto en tanto entran en actividad. No hay que asustarse porque esto los islandeses lo dominan bien. Lo único preocupantes es que puede haber algunas carreteras cortadas. Para informarse sobre el estado de las carreteras os recomendamos visitar la página web Vegagerðin.

Gasolineras. Ojo con el combustible porque en Islandia puedes encontrarte con tramos de carretera de más de 200 km. sin gasolieras, con lo que corremos el rieso de quedarnos tirados por culpa de no haber podido repostar. Por lo que aunque el coche esté a medio depósito, no dejes pasar la ocasión de echar combustible.

En nuestro caso, Island Tours nos facilitó el coche de alquiler. Además del alquiler de vehículos, esta agencia con más de diez años de experiencia, también organiza viajes a medida y circuitos.

Otras agencias como Islandia Travel o Islandia 360 ofrecen un amplio catálogo de actividades y viajes en 4x4.

¿Cómo llegar?

Al ser una isla en medio del Atlántico, sólo hay dos formas de llegar: en avión o barco. Lo más económico es volar al aeropuerto de Kéflavík en un vuelo regular. La compañía islandesa Icelandair ofrece vuelos directos desde Barcelona y Madrid desde abril hasta octubre. El resto del año opera con conexiones desde otras capitales europeas.

¿Dónde alojarse?

Hay hoteles en las principales poblaciones del país que atraviesa la Ring Road. La cadena Hoteles Edda dispone de 12 hoteles repartidos por toda Islandia que ofrecen alojamiento y desayuno a buen precio. Otros hoteles recomendables son Hotel Smyrlabjorg, el mejor para visitar el lago Jökursárlón, el Hotel Aldan en Seydisfjordur o el Hótel Varmahlíð, próximo al fiordo de Skagafjördur.

Otra opción es dormir en B&B como Skógar Guesthouse en Vik o en zonas de acampada que también se encuentran en la mayoría de las poblaciones.
En Reykjavík alquilamos una casa típica de madera con mucho encanto dos días antes de iniciar la ruta. Vakta House es una de las primeras viviendas construidas en Reykjavík, hacia el año 1848. La casa ha sido reconstruida con gran fidelidad a la original y ahora es un monumento protegido en la ciudad.

El último día del viaje antes de regresar a Barcelona, pasamos la noche en el B&B Gest-Inn, que dispone de apartamentos privados en una de las calles más céntricas y a buen precio.


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