El escenario más complejo, o del que se tiene más información, se está desarrollando en Europa. SAS ya ha reducido vuelos porque no tiene seguro del precio de combustible y está hoy pagando su consumo a precio de mercado. Norwegian, en cambio, tiene seguro, pero sólo por el 45 % del consumo de este año y del 25 % del año que viene. En el caso de Lufthansa, dejará en tierra 20 aviones por el combustible con el consiguiente recorte de frecuencias. Todos los rivales europeos, según informa Aerotime, tienen asegurado entre el 65 % y el 84 %. Hay alguna aerolínea como Wizz Air, que sólo tiene asegurado el 55 % en el segundo semestre. Air Baltic apenas tiene asegurado el precio del 6 % del combustible en este trimestre. El Gobierno de Letonia le ha aprobado un préstamo de emergencia de 30 millones de euros a pagar el 31 de agosto. Air Baltic iba a salir a Bolsa pero ha aplazado la operación.
Un capítulo especial lo ha protagonizado en una reciente y controvertida entrevista con el diario italiano Il Sole 24 Ore, el CEO de Ryanair, Michael O’Leary, que ha lanzado duras predicciones sobre el futuro de la aviación europea, indicando que la actual crisis de combustible para reactores, agravada por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, provocará la quiebra de varias aerolíneas este mismo invierno. Señaló directamente a Wizz Air y airBaltic como las compañías que podrían no sobrevivir al cierre del ejercicio 2026, afirmación que ambas compañías han desmentido rotundamente. Mientras O’Leary utiliza su habitual estilo provocador para presionar a la competencia, el mercado observa con cautela cómo la prolongación del conflicto en Oriente Medio afecta no solo a los precios, sino a la viabilidad técnica de las rutas de larga y media distancia en Europa.
En el caso de las aerolíneas norteamericanas, las más comprometidas serían las low cost Spirit, JetBlue y Frontier. Según Aerotime, ninguna de las grandes aerolíneas tiene asegurado el precio de su combustible. La excepción es Southwest, que sólo dejó de tener este seguro en este año, para ahorrar, y la guerra empezó días después del final de su seguro. Delta tiene la propiedad de una refinería de combustible en Filadelfia, con lo que puede obtener su queroseno a un precio político. United ya canceló el 5 % de sus vuelos.
En el caso de las aerolíneas chinas, están totalmente expuestas, así como las vietnamitas, que han suspendido decenas de vuelos semanales. Lo mismo ocurre con Korean y Air New Zealand, desesperadas ante la magnitud de la crisis a la que se enfrentan.
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