"...Si el maiz crece desparejo alguna razón habrá". Así es como comienza "La rastrojera", la polca criolla del montevideano Marcos Velásquez (1939-2010). Con tilde en la "a" y sin "de" para decir casualidad y sin tilde en la "i" para nombrar al maíz. Pero hay otra parte de la célebre canción que no tiene desperdicio: "La crisis en Uruguay/tiene dos explicaciones:/cuando no es por la sequía/es por las inundaciones.". No encontramos mejor inicio para este artículo en el que pretendemos analizar dos realidades antagónicas: el exceso de turismo en algunos destinos europeos y la incontrastable realidad del turismo uruguayo a pesar del discurso oficial: la cada vez más notoria estacionalidad.

"Punta del Este es una marca internacional muy potente, puede ser el destino de referencia de un mercado de cien millones de personas que tiene alrededor y el ideal contrapuesto al hemisferio norte, pero cuando uno se mete adentro descubre que le falta contenido. Se quejan que la temporada dura poco pero además no tiene alta densidad en oferta diversificada. Ofrece muy pocas cosas de muy buena calidad en muy poco tiempo. Me refiero a servicios, operación de golf, reserva de hoteles, gastronomía, entretenimiento, cultura, hasta lugares para caminar donde la gente vea y sea vista", nos dijo Miguel Pato en Portal de América Radio en El Espectador hace ya cinco años. El 31 de mayo pasado en la Primera Edición de los Almuerzos del Portal de América recordó: "No más ladrillos en Punta del Este, hay sobrestock".

Siendo parte de la comunicación digital como somos, mal podemos estar en contra del avance de la tecnología y -además- desde ya hace mucho tiempo nos hemos mentalizado para entender las diferentes variantes que se han ido dando en el funcionamiento integral de los medios. Conjuntamente con los grandes cambios en la actividad se produjo el de que muy poco se habla, se escribe y se ve, y es el que involucra a las agencias/casas/empresas de comunicación o de prensa y cuando alguna de ellas suma fuerzas con algunas aerolíneas de bajo costo,puede ser muy incómoda por cierto.

El Plan de Turismo Sostenible 2009-2020 que tanto mencionan las jerarquías del Mintur, apareció un día con el agregado informativo que había sido firmado por 800 personas que habían participado en su confección, lo cual nos plantea una muy seria duda porque hasta el presente no conocemos a ninguno de los 800. No solamente desde el 2009, sino que desde 2005, desde que el Frente Amplio es gobierno y por ende, tiene a su cargo el organsmo rector de la actividad, no solamente no se ha tenido éxito con este plan no lo ha habido con ningún otro. Se manejaron cifras cuantiosas aportadas por el BID y lo que ha quedado es un edifico de dudosa utilidad en Colonia, el archimencionado Ventorrilo de la Buena Vista y la Puerta del Polonio. Con el dinero del BID también se jugó a los clusters de turismo y tampoco se obtuvo nada. Pero parece que el fracaso no alcanzó y ahora, leemos en la página de presidencia que "Autoridades y privados iniciaron jornadas de análisis y reflexión con vistas al Plan Nacional de Turismo 2030".   Fue en una jornada en la estancia El Renacimiento el pasado jueves 22.

Esta mañana de domingo nos llegó el mensaje referido al artículo La novela de Pluna aún no llegará a su fin por WhatsApp mientras caminábamos por la calle paralela a la Ruta Interbalnearia. El remitente fue un lector que es referente en la actividad y le respondimos: "Gracias Doctor, pero no lo escribí yo. Uno de cada diez artículos editoriales en promedio no lo escribo yo y éste es uno de esos casos justamente. En ocasiones los que tratan el tema aeronáutico son de la autoría de nuestro experto en el tema, el Licenciado Alejandro Spera y muchas veces, los que tratan temas turísticos son escritos por el reconocido experto analista Damián Argul".

Estos días puede leerse en algunos medios masivos que la “novela de PLUNA llega a su fin”, como atribuyendo un ánimo de festejo o alegría por la patética conclusión de esta historia que le hizo daño directo e indirecto a todos los uruguayos.

A partir de la confirmación de la validez de la póliza de seguro de garantía que oportunamente había contratado la agencia Volare y de su monto, un millón y medio de unidades indexadas o sea más de 180 mil dólares, la complicada situación que vive su propietario, Alessandro Vidigh estaría teniendo un giro positivo de consideración.

Volare tenía contratada una póliza de seguro por valor de cinco millones de pesos, equivalente a 1,5 millones de unidades indexadas emitida en junio de 2016 con validez hasta las 24 horas del pasado 31 de mayo. De esta forma, si se confirman las cifras que están en nuestro conocimiento todos los pasajeros afectados podrían recuperar los montos invertidos.

Martes, 20 Junio 2017

El caso Volare: Parte II

"Antonio, al comienzo de mi día, y como rutina con el PDA y mate en mano, veo el artículo sobre la agencia Volare donde se mencionan las situaciones incómodas y el mal momento por el que están pasando la empresa y sus clientes. Sin embargo, y dado este acontecimiento desagradable, es coincidencia o premonición el articulo sobre Google Flights en la misma edicion del PDA, y como resultado de la lectura de ambas notas es que surge en mi escribir estas lineas sobre la necesidad de compartir las realidades de hoy, precisamente desde este otro lado del mundo. Es sano avisar que todo viento que del norte sopla tambien al sur llega, más tarde o más temprano, y bien que recuerdo hace más de 20 años cuando se dio comienzo a la cobranza mediante el BSP, el Internet y los primeros portales digitales de distribución y venta, que eran comentario y análisis de quienes desautorizaban y opinaban que tal o cual práctica inteligente o digital nunca habría de llegar al paisito. Pues si que llega, y llegará a cada rincón del planeta y está en cada uno, en cada medio y en cada mercado como adaptarse o reinventarse, y hablando en términos de nuestra jerga no sólo los minoristas están lapidados sino que los llamados mayoristas, bolseros o como se quieran poner, habrán también de verse afectados por la invisible incursión digital. En el primer mundo, o en el mundo avanzado, comprar una pizza por internet es lo mismo que comprar un pasaje, reservar un hotel o alquilar un auto y nadie duda ni teme del proceso informático digitalizado, ya sea para confirmar la compra y/o para efectivizar el pago, y hay legislación acorde si hubiere fraude en la operación. Cuando en Uruguay el consumidor tenga la misma sensación de confianza, sea cual fuere el producto o servicio que está comprando, habrá llegado el momento del “cerrá y vamos para las agencias de viajes”. Este mensaje de un "Muchacho que sabe", generado a miles de kilómetros de distancia, entró esta tarde a nuestra casilla de correo y nos impactó.

La agencia de Viajes Volare de Montevideo, propiedad de Alessandro Vidigh enfrenta una etapa terminal desde hace algunos días. Se lee en las redes sociales y en algunos medios la palabra estafa y también que hay pasajeros varados en Europa sin poder regresar. Sabemos que comenzaremos a comprarnos un problema pues decimos que lo de los pasajeros varados en Italia y España, según se nos informa no es cierto y que HASTA ESTE MOMENTO, no hay estafa ni otro delito. La situación es muy difícil y lamentablemente no tendría un final feliz, pero nos interesa (y mucho) dar nuestra versión. No conocemos personalmente al señor Vidigh pero sí tenemos amigos comunes y siempre se nos ha hablado bien de su persona y algunos actores de la industria nos han comunicado en las últimas horas su tristeza por la situación. Hay algo que en los días que corren, aunque a algunos les caiga mal debemos decirlo, es raro. Los realmente estafadores desaparecen de la escena y se instalan en algún paraíso fiscal a disfrutar del dinero mal habido (o al menos lo intentan ¿verdad?). Pues, dentro de lo criticable de lo ocurrido y de la afectación a clientes que habían depositado, además de su confianza, su dinero en la agencia Volare, lo real, es que Vidigh en todo momento ha puesto la cara y está enfrentando los hechos tratando de encontrar soluciones, sin moverse de Uruguay.


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