por Alfredo Villagrán y ArévaloActualmente en México no existe una institución académica que prepare animadores, lo cual es preocupante pues esta no es una actividad aislada, tampoco significa improvisar un show para entretener al turista en la playa o emborracharlo con tequila.
Por el contrario, la animación es un producto turístico y los animadores deben ser verdaderos profesionales, con la sensibilidad y el tino para saber lo que verdaderamente atrapa al turista extranjero, que en muchas ocasiones llega a México deseoso de conocer la cultura de este país, es decir, busca nuevas experiencias que le aporten a su conocimiento sobre lo que es y ha aportado al mundo esta tierra.
La animación no es un producto frívolo, sino una alternativa para el turista moderno y exigente. Esta actividad no sólo se ofrece sólo en la playa, por lo que no debe basarse únicamente en juegos en donde el sol y la arena son las herramientas principales. La animación en los hoteles va desde los juegos hasta las clases de yoga o los ejercicios de percepción sensorial, por mencionar sólo algunas actividades.
Pero también se da en otros escenarios, como la montaña, el campo, el desierto, etc. La animación se enfoca en actividades que despierten la curiosidad del visitante, generándole ganas de conocer más sobre el o los lugares que visita.
Un buen animador es aquel que utiliza su imaginación para estructurar un producto que atrape al viajero, un producto en el que se le invite a utilizar sus sentidos. Un ejemplo puede ser conocer la elaboración del chocolate, explicada por adultos mayores de la región, en donde se involucren anécdotas y desde luego se invite a disfrutar del sabor único de este producto, regalo de México para el mundo.
Un buen animador no es un improvisado, es un profesional (chef, psicólogo, comunicólogo, egresado de la licenciatura de turismo, etc.) capaz de comunicarse en varios idiomas, que además de juegos conoce la historia de su país y los lugares que lo integran.
Para contar con gente que cubra el perfil al cien por ciento en menester que las instituciones educativas ofrezcan especialización en este tema que no es nuevo, pero que desafortunadamente nunca se le ha puesto atención; es necesario que las universidades produzcan programas enfocados a mejorar esta especialización de los prestadores de servicios turísticos. Ahora sabemos que un animador no es sólo aquel que pone música en la playa, sino un profesional capaz de cautivar al paseante, mostrándole la verdadera riqueza de este país.
Lleva 7 meses de atraso el Reglamento de la LGT
La Ley General de Turismo se publicó el pasado día 17 de junio de 2009 en el Diario Oficial de la Federación y en ese tiempo se dijo que el reglamento estaría listo 180 días después.
Desde entonces han transcurrido siete meses sin que eso haya sucedido, por lo que prestadores de servicios, empresarios y actores del sector, han manifestado su preocupación pues el reglamento es básico para regular la industria.
Algunos han manifestado su petición de hacerle cambios al documento que se aprobó antes de la influenza y crisis financiera, hechos que afectaron de manera severa al sector. Sin embargo para otros lo primero es aplicarla y con base en ello ir conociendo cuáles serían las modificaciones.
Confiamos en que la Secretaría de Turismo acelere el proceso para expedir dicho reglamento y que saldrá lo antes posible para poder aplicar la ley. Trabajemos para que el TURISMO sea el PRESENTE Y FUTURO DE MÉXICO.
fuente: revistabuenviaje.com

