Ensombrecer al Empire State Building
Jueves, 26 Agosto 2010

 Ensombrecer al Empire State Building
Uno de los símbolos de Nueva York es el Empire State Building, el edificio más alto de la ciudad desde el ataque y derrumbe de  las Torres Gemelas. Pero la ciudad está mostrando ser poco amable con sus símbolos.

por Ana B. Nieto 
El miércoles por la tarde, y después de mucha controversia, el consejo de la ciudad decidió aprobar la construcción de un edificio casi tan alto como el fabuloso Empire State a apenas dos calles de este, acabando así con su reinado en el horizonte y su presencia casi en solitario en buena parte del celebrado perfil de la ciudad.

Vornado, la empresa detrás de este edificio que lleva en proyecto ya un tiempo, consiguió que el consejo de la ciudad le diera el aprobado y eximirle de las normas de la zona que impiden elevar las construcciones a más de determinada altura.  El nuevo edificio, de cristal, como todos los que se hacen ahora, medirá unos 18 metros menos que el Empire State, se situará a dos calles y tres avenidas de este, donde ahora se localiza el vetusto Hotel Pensilvania.

Parte de la benevolencia de las autoridades se ha logrado por el compromiso de Vornado de invertir 100 millones de dólares en mejoras en la estación de trenes de Pensilvania que está enfrente y que es el producto de un crimen arquitectónico perpetrado a principios de los sesenta (¿recuerdan ese episodio de Mad Men?). Entonces se echó abajo una majestuosa estación para convertirla en una cutre estación que comparte espacio con el Madison Square Garden. Tal y como es la estación, 100 millones son pocos para mejorarla.

Los dueños del Empire State Building se han opuesto con uñas y dientes al proyecto pero las autoridades no han cedido y han recordado que Nueva York es una ciudad dinámica que no se queda anclada en el tiempo. Realmente, basta con darse un paseo por la ciudad e ir contando los elevados edificios de cristal nuevos para darse cuenta que las cosas iban a ir por ahí. Esta Administración ha dado luz verde a un buen número de construcciones de gran altura en los barrios históricos y tradicionalmente bajos de la ciudad, algo que muchos ciudadanos no perdonan a las autoridades ya que se ha roto la armonía y la coherencia histórica de algunos vecindarios. Uno de los ejemplos más relevantes es el condo-hotel del conglomerado de Donald Trump que se ha construido en SoHo pese a la oposición de los vecinos. (El edificio apenas está teniendo salida en el mercado).

Vornado, ha conseguido el permiso pero no va a construir inmediatamente porque su edificio de oficinas no tiene un gran inquilino de momento que justifique la inversión. Se decía que iba a ser Merrill Lynch pero 2008 y su crisis se cruzaron rompiendo más de un plan. Bank of America, el nuevo dueño de Merrill, tiene un nuevo sofisticado y elegante edificio a 10 calles y una avenida del Empire State.

A la vista del diseño del nuevo rascacielos, que carece de la personalidad y la audacia del Empire State (que se levantó durante la Gran Depresión), la que escribe estas líneas lamenta que en el futuro se le haga sombra (literalmente).

Foto: ilustración presentada por Vornado

fuente: cincodias.com

Escribir un comentario

Promovemos la comunicación responsable. No publicamos comentarios de usuarios anónimos ni aquellos que contengan términos soeces o descalificaciones a personas, empresas o servicios.