por Manuel Sierra
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, cantaba Rubén Blades y no podemos menos que estar en un todo de acuerdo ya que para casi todos los argentinos el episodio LAFSA- Líneas Aéreas Federales Argentinas- era algo concluido, cerrado y archivado, sin embargo en los diarios de la última semana de septiembre vimos que en el Presupuesto Nacional 2010, la empresa fantasma tenía una asignación de casi cuatro millones de pesos.
¿Qué pasó con los dichos del ministro de Planificación, Julio De Vido de febrero de 2006 cuando expresaba: “LAFSA no existe más, se liquidó”? Cuatro años después no solamente sigue existiendo sino que, a pesar de no haber volado nunca, continúa dando pérdidas al erario y paga sueldos a un reducido número de “ñoquis” que ganan un promedio de 11 mil pesos, por no hacer absolutamente nada.
La breve y terrible historia de una compañía aérea que nunca tuvo aviones, pero sí azafatas y pilotos entrenados, nace en el 2003 por un decreto de Eduardo Duhalde para rescatar a los empleados que quedaban sin trabajo tras el cierre de las aerolíneas Dinar y LAPA. La aerolínea llegó a tener 138 azafatas, que nunca volaron y 10 pilotos, que fueron entrenados en simuladores de vuelo de Miami, con todos los gastos pagos. Hoy, la mayoría vuela para aerolíneas privadas.
Durante un tiempo se asoció a Southern Winds, hasta que el affaire de las narco valijas la dejó también en tierra, sin embargo continuó viva hasta el 2009, cuando después de la salida del polémico secretario de Transporte Ricardo Jaime, el Gobierno decidió bajar la persiana de Lafsa.
Cerca de un año más tarde el Boletín Oficial del 23/9 publica la Resolución 598/2010 del Ministerio de Economía, en donde da por aprobado el “Plan de Acción y Presupuesto para el Ejercicio 2010” de Lafsa, cuyo resultado muestra que durante el período señalado los “ingresos de operación” de la compañía ascendieron a $0, mientras los gastos operativos sumaron $3.924.150, lo que determinó una “pérdida de operación” por la misma suma.
Todo parece indicar que la fecha “límite para la liquidación definitiva” será el 31 de diciembre de 2010, o tal vez después que se apruebe el presupuesto del 2011 nos volvamos a encontrar cantando con Rubén Blades “la vida te da sorpresas...”
fuente: mensajeroweb.com.ar

