Argentina: Mirando hacia el futuro
Miércoles, 13 Octubre 2010

Argentina: Mirando hacia el futuro

La realidad es que la falta de directrices claras y concretas está generando demasiados grises para el sector y, una vez más, se traducen en maltrato hacia el pasajero.



por Manuel Sierra
Indudablemente nuestro país necesita una política de transporte que involucre todas las variantes de medios de transporte vigentes, y a los que puedan surgir en el futuro.
Con diferentes grados de urgencia, pero también en espera de prontas resoluciones, el transporte argentino está a punto de entrar en una crisis que se viene demorando vaya uno a saber por qué oscuros motivos.

La realidad es que la falta de directrices claras y concretas está generando demasiados grises para el sector y, una vez más, se traducen en maltrato hacia el pasajero.
Desde el paro de micros de corta y larga distancia de la semana pasada, hasta el proyecto de ley, presentado por el diputado Ariel Basteiro de no dejar ingresar a nuevas aerolíneas de capitales foráneos para realizar vuelos de cabotaje en nuestro territorio, vemos una sucesión de parches que no terminan nunca de cerrar el circuito; y el tiempo sigue pasando.

Una muestra clara de la poca visión de futuro de los planificadores de nuestro país pueden ser las rutas argentinas, cuya proyección es tan defectuosa que a pocos años de terminadas las obras descubrimos que fueron pensadas para ayer y no para mañana, como por ejemplo los imperfectos accesos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Algo similar ocurre con el nunca definido Aeroparque Metropolitano, que pasó de ser un cómodo aeropuerto de cabotaje con un puente aéreo regional, a ser una aeroestación internacional con más líneas aéreas y más aviones de los que puede albergar razonablemente.
Y qué decir de las postergadas obras en la red de ferrocarriles para que cargas y pasajeros puedan trasladarse con rapidez, seguridad y económicamente por el territorio nacional. ¿No fue acaso un proyecto que a esta altura debería estar en plena etapa de construcción, o prácticamente concluido, el tren “bala” que uniría Buenos Aires con Rosario en apenas un par de horas?

Como una muestra más de aquello que se dijo y nunca se hizo podemos recordar también al puerto de aguas profundas en San Antonio Este para reemplazar al incómodo y carísimo puerto de Buenos Aires.

En pleno siglo XXI un país de las dimensiones de Argentina debe definir de manera transparente y con proyección de futuro cómo acortará las distancias, y con qué.

fuente: mensajeroweb

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