La Confederación de Organizaciones Turísticas de América Latina, realizó hace un mes su congreso nº 52. Si bien reconocemos la posibilidad de ser distraídos o de no preguntar a quien corresponda, nos atrevemos a afirmar que el evento pasó bastante desapercibido y en nuestro caso totalmente desapercibido.
por Damián Argul, desde Montevideo
Sin perjuicio de proponernos y comprometernos a iniciar un estudio a fondo de esta organización y sus actividades, comenzamos con estas líneas y desde nuestro modesto puesto de combate, a luchar para que el Turismo de nuestra región y nuestro continente tengan las instituciones que merecen y necesitan.
Para comenzar, señalamos que a un mes de realizado el mencionado congreso, todavía no se ha subido al sitio web oficial ninguna información sobre el mismo (como diría mi abuela:¡mala tos le siento al gato!).
Pero aclaremos, si la COTAL no hace lo que tiene que hacer y ojalá estemos equivocados, esto no es sin duda un problema de las actuales autoridades, ni de las inmediatamente anteriores y otras precedentes, sino que viene de mucho antes.
Contaban los mexicanos que unas de las etapas de las tenidas nocturnas en sus famtours consistían en “fuertes críticas a AMAV y COTAL”.
Nada nuevo bajo el sol.
Realmente hemos venido observando la pérdida de influencia de COTAL desde hace muchos años.
Desde entonces hemos afirmado que el alto presupuesto que insume su funcionamiento obligaba a que los congresos, que supieron ser tan importantes, se transformaran en simples cajas recaudadoras, apuntando más a la cantidad que a la calidad de los asistentes , lo que apartó a muchos profesionales que eran verdaderos referentes de sus países y sus segmentos.
Por ejemplo, se sacó a los congresos del continente y no a los grandes centros emisores sino a lugares como Torremolinos o Taiwan, que muy poco podrían aportar a Latinoamérica.
Pero en este siglo XXI que tan vertiginosamente avanza es válido preguntarse: ¿sirven para algo estas instituciones o se han vuelto obsoletas?
Dando una vuelta por el mundo tenemos la respuesta, en varios países de nuestro Cono sur y en el mundo, muchas instituciones mantienen su total vigencia y
existen otras varias poderosas a nivel internacional.
Todas hacen sentir su voz, defienden los intereses de su actividad, efectúan propuestas interesantes, realizan convocatorias a importantes Ferias y
congresos, plantean temas de plena actualidad, no por simple tributo a la novedad, y producen estudios e investigaciones de real interés.
Eso es lo que queremos para una Asociación Latinoamericana y porqué no, a nivel regional, ya que pueden coexistir y retroalimentarse,
Muchos nos gustaría recibir vuestros comentarios y mensajes, aunque vengan con una piedra.
Portal de América
¿COTAL o qué?
Lunes, 08 Noviembre 2010

