por Manuel Sierra
Tan autoritario y vengativo puede ser don Jorge Pérez Tamayo que en su irracionalidad por no perder espacios políticos frente a los pilotos de Austral decidió con sus pares, en una parodia de Asamblea Sindical, que ningún piloto de APLA transportaría -ni siquiera como pasajero con boleto pago- a un miembro de UALA.
¿Quién es este señor de doble apellido que se da el lujo de contradecir hasta a la misma Constitución nacional al impedir el traslado de personas por los cielos argentinos solamente por no comulgar con sus ideas? Mañana serán políticos, funcionarios, religiosos o simples pasajeros con indumentaria que puedan no ser de su agrado los que sufran el escandaloso atropello de ser bajados de un avión.
El Sr. Pérez Tamayo, el día 4 de noviembre de 2010 le ha producido al país, él solito que conste, una pérdida de muchos millones de dólares.
Nadie sabe bien porqué aún no está encerrado en un calabozo común a la espera de que algún juez lo declare culpable por vilipendiar los recursos económicos del país y malversar equipamiento -léase aviones- del Estado argentino en beneficio propio.
Tan grande es el poder que detenta este sindicalista vernáculo que insólitamente el propio Alejandro Granados (H), director de la Administración Nacional de Aviación Civil, tuvo que trasladarse a la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas en su sede de Almagro para tratar de encontrar una solución al problema.
Pérez Tamayo, quien dice ser piloto de la presidenta -algo que en Aerolíneas se encargan de desmentir permanentemente- no deja muy bien parada a la Jefa de Estado con estos escándalos de alcoba sindical.
Es más, si no recibe algún tipo de seria reprimenda por parte del gobierno nacional se verá como un signo de debilidad de la administración K, ya que un sindicalista que no representa los intereses de la mayoría de los pilotos argentinos no puede, ni debe, ostentar graciosamente mayor poder que el propio Ejecutivo.
Ya va siendo hora de que a este gato alguien le ponga su cascabel, es indignante que todo un país se paralice por sus caprichos y matoneadas.
fuente: mensajeroweb

