Hace tres años, Branson y Fernandes mantuvieron una discusión acerca de qué equipo terminaría más arriba en el Campeonato de Fórmula 1: Virgin Racing o Lotus Racing. El primero, propiedad de Branson, acabó por debajo, por lo que el magnate admitió la derrota y tuvo que oficiar de azafata en la aerolínea competidora.

Para cumplir el rol el británico, de 62 años, se depiló las piernas, se pintó los labios y lució una pollera roja.
Branson ocupa el puesto número 255 de la lista de personas más ricas del mundo, según la revista Forbes. Se le atribuye un patrimonio neto estimado de unos 4.000 millones de dólares. Además, con su proyecto Virgin Galactic, quiere ser el primer turista en viajar al espacio.
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