En 2025, el país registró por primera vez en al menos medio siglo una migración neta negativa, con descensos en todas las áreas metropolitanas. Este cambio de tendencia, calificado como “histórico” por la Casa Blanca, marca un punto de inflexión con posibles efectos directos sobre el mercado laboral.
Según publica Travel Weekly, el turismo sustentó cerca de 15 millones de empleos en 2024 en Estados Unidos, de los cuales aproximadamente un tercio correspondía a trabajadores inmigrantes. Expertos como el profesor Stephen Yale-Loehr advierten de que el impacto real aún no se ha materializado por completo, pero podría traducirse en una reducción sostenida de la fuerza laboral del sector.
Sindicatos como Unite Here aseguran que esta tendencia ya está en marcha. Datos recientes apuntan a que la industria hotelera cerró 2025 con casi 100.000 trabajadores menos, en parte por la incertidumbre sobre permisos laborales que afecta a millones de inmigrantes. Esta situación obliga a redistribuir tareas entre plantillas ya ajustadas.
El contexto se produce además en un momento en que los hoteles continúan enfrentando escasez de personal y aumento de costes laborales. Una encuesta del sector revela que más de la mitad de los establecimientos opera con plantillas insuficientes, mientras que los salarios y los gastos asociados siguen al alza.
A medio plazo, los analistas anticipan un encarecimiento de los servicios turísticos y posibles cambios estructurales, como una mayor automatización. No obstante, también advierten de que la reducción de trabajadores inmigrantes podría tener efectos negativos más amplios en la economía, afectando tanto al crecimiento del sector como al empleo en otras industrias vinculadas.
Portal de América - Fuente: Tourinews

