El ordenamiento (disponible para descarga al final de la nota) adopta los estándares de las Directrices Mundiales sobre Slots Aeroportuarios de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional, así como recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional y del Consejo Internacional de Aeropuertos, según detalló la resolución en sus considerandos. Bajo la categoría Nivel 2, existe una probabilidad de congestión durante ciertos periodos del día, la semana o la temporada que se resuelve mediante ajustes de la programación consensuados entre las aerolíneas y el facilitador. La República Argentina carece, al momento, de aeropuertos coordinados o de Nivel 3, donde la demanda supera la capacidad operativa de la infraestructura.
La Administración Nacional de Aviación Civil y el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos difundirán en sus portales web el calendario de actividades confeccionado por el explotador aeroportuario. Dicho concesionario, Aeropuertos Argentina, actuará como facilitador imparcial y emitirá una declaración de capacidad antes de cada temporada de verano o invierno. Este documento fijará los parámetros operativos de pista en movimientos por hora, aportados por la Empresa Argentina de Navegación Aérea, junto con los límites en las plataformas para aeronaves de clave A hasta F y los tiempos máximos de ocupación de mangas, puertas y mostradores.
El proceso de facilitación fija un esquema estricto de prioridades para otorgar la factibilidad horaria cuando surjan superposiciones de solicitudes. Las empresas con servicios operados conforme a la autorización durante la temporada equivalente anterior tendrán preferencia sobre las nuevas demandas para las mismas franjas horarias. Esa protección histórica cubrirá únicamente los vuelos realizados de manera efectiva, excluyendo recursos aeroportuarios bloqueados o retenidos sin utilización por el transportador. Asimismo, la extensión de operaciones estacionales a servicios anuales primará sobre otros requerimientos nuevos, del mismo modo que las operaciones regulares se priorizarán frente a vuelos ad hoc o chárter.
Las aerolíneas remitirán sus itinerarios en formato de archivos SSIM según los estándares del manual de la IATA, debiendo cancelar con anticipación las franjas que no proyecten utilizar. El monitoreo de la programación asignada contrastará los horarios de puesta y retirada de calzos con los datos de los planes de vuelo, los servicios de asistencia en tierra y los sistemas de control de tránsito aéreo. Un incumplimiento reiterado o la utilización abusiva de las franjas provocará la pérdida de prioridad en asignaciones futuras. Si las discrepancias entre la demanda y la capacidad aeroportuaria impiden un acuerdo mutuo, las autoridades iniciarán la evaluación para elevar el Aeroparque Jorge Newbery a la categoría de Nivel 3 con asignación obligatoria de slots.
Portal de América - Fuente: Aviacion on line

