Cuando se habla del crecimiento de Turismar suele ponerse el foco en la expansión de sus rutas, en la incorporación de nuevas unidades o en la calidad de sus servicios. Pero detrás de esa evolución también hay personas que, desde cada destino, representan diariamente a la empresa frente a sus pasajeros.

A lo largo del recorrido por el “Mapa de Turismar”, una constante se repite en cada ciudad y en cada departamento: cuando las autoridades hablan de la empresa, casi nunca comienzan refiriéndose a los ómnibus, a las líneas o a la infraestructura. Hablan de las personas. En Maldonado ocurrió exactamente lo mismo. El director de Movilidad de la Intendencia de Maldonado, Juan Pígola, nos recibió para compartir su visión sobre el crecimiento de la empresa y el vínculo construido durante años. Pígola comenzó destacando el extraordinario desarrollo que ha experimentado Maldonado y el papel que el transporte desempeña en ese proceso.

El recorrido por el “Mapa de Turismar” llegó a Punta del Este, donde el alcalde Javier Carballal aportó una mirada distinta sobre el crecimiento de la empresa. No habló únicamente de transporte. Habló de visión, de compromiso social y de la capacidad de comprender las verdaderas necesidades de la gente del interior del país. Carballal recordó una conversación mantenida hace más de una década con la familia Chainca, cuando Turismar evaluaba la puesta en marcha de la línea que uniría Punta del Este con Durazno y, posteriormente, con Salto. Su respuesta fue inmediata.

“Vas a andar volando.” No era una expresión de entusiasmo sino el convencimiento de que existía una demanda insatisfecha que desde Montevideo muchas veces no se percibía. “Desde Montevideo no se dan cuenta de lo que tiene que pasar alguien del interior para venir desde Maldonado hasta Paysandú o Salto.” Para el alcalde, la clave estuvo en comprender que miles de personas necesitaban conectar directamente el este con 81Entrevista el litoral sin pasar por la capital, evitando largas esperas y viajes que podían extenderse durante casi un día entero. El tiempo terminó dándole la razón.

“El día que le emboque la línea hasta Salto va a ser un éxito.” Hoy, sostiene, esa conexión cumple un papel fundamental para estudiantes, trabajadores y también para quienes viajan por placer. “Hacer el viaje de noche permite ahorrar tiempo y hasta una noche de hotel.” Pero la entrevista tomó luego un rumbo que se ha repetido en prácticamente todos los testimonios recogidos para este libro. Más allá de los servicios, las rutas o la moderna flota de la empresa, apareció nuevamente el componente humano. Carballal recordó el trabajo conjunto realizado durante una situación especialmente delicada, cuando numerosas personas en situación de calle necesitaban regresar desde Punta del Este hacia distintos puntos del país. En aquella instancia, el Municipio reunió a los organismos públicos y a las empresas transportistas. Turismar respondió de inmediato. “Enseguida encontramos la puerta abierta para colaborar.” Para el alcalde, ese tipo de actitudes trasciende cualquier relación comercial. “Ahí estuvo Turismar para tener la mano extendida cuando la gente realmente lo precisaba.” Destacó además el valor que tiene para una comunidad contar con empresas comprometidas con el lugar donde desarrollan su actividad. “No se trata de cuánto se da, sino de ayudar con lo que realmente se puede aportar.”

Al escuchar esas reflexiones, Sergio Antonio Herrera observó que el mismo concepto viene apareciendo una y otra vez durante el recorrido por todo el país. Además del buen servicio, de las modernas unidades y del crecimiento empresarial, siempre surge otro rasgo distintivo. La humanidad. Carballal coincidió plenamente. Para él, esa actitud tiene raíces profundas en la cultura familiar de quienes construyeron la empresa. “Ayudar al otro sin pedir nada a cambio es una fortaleza.” 82Y extendió esa reflexión a la identidad de Entrevista Punta del Este. “No solamente estamos en las buenas; cuando vienen las malas también está ese puntaesteño... como está una empresa como Turismar.” La entrevista concluyó reafirmando una idea que ya aparece como uno de los grandes denominadores comunes de este recorrido por el país. El crecimiento de Turismar puede medirse por sus kilómetros recorridos, por la renovación permanente de su flota o por la expansión de sus servicios. Pero quienes la conocen desde cerca destacan otra virtud. La capacidad de entender las necesidades de las personas y responder con compromiso, aun cuando la ayuda no forme parte del negocio.

 

En el recorrido conmemorativo por los 50 años de Turismar, una de las voces que aportó su testimonio fue la del alcalde de Maldonado, Damián Tort, quien destacó no solo la calidad del servicio que presta la empresa, sino también su permanente compromiso con la comunidad. Al recibir al equipo periodístico, el alcalde comenzó agradeciendo el apoyo que Turismar ha brindado a la ciudad en numerosas oportunidades, poniendo el acento en un aspecto que, según afirmó, distingue a la empresa desde hace muchos años. “Agradecerle a Turismar, que siempre está brindando un servicio muy bueno y también muy solidario, porque más de una vez le hemos pedido algún tipo de ayuda y siempre están tendiendo la mano.”

La Liga de Fomento de Punta del Este lleva más de un siglo promoviendo iniciativas que buscan mejorar la calidad de vida de la principal ciudad turística del país. Desde esa perspectiva, su presidente, Santiago Invidio, observa a Turismar como mucho más que una empresa de transporte. La define como un buen vecino. Y, en una comunidad, pocas calificaciones tienen tanto valor. Punta del Este suele asociarse con el turismo internacional, los grandes eventos y la temporada estival. Sin embargo, detrás de esa imagen existe una comunidad que funciona durante los doce meses del año y que necesita instituciones comprometidas con su desarrollo cotidiano.

Para quienes crecieron en los pueblos del interior, un viaje en ómnibus nunca fue solamente un traslado. Muchas veces significó la posibilidad de estudiar, de reencontrarse con la familia o simplemente de volver al lugar donde estaban las raíces. Esa fue la mirada que compartió el alcalde de Batlle y Ordóñez, Conrado Da Cunha, durante el recorrido realizado con motivo de los 50 años de Turismar. Al recibir al equipo periodístico, Da Cunha destacó la importancia que la empresa ha tenido para una localidad ubicada sobre la Ruta 7, lejos de los grandes centros urbanos.

“Soy un agradecido de la empresa. En mi época de estudiante utilicé muchísimo sus líneas y, para pueblos como el nuestro, tener una empresa que pasa por esta ruta es un lujo.” El alcalde explicó que la geografía condiciona la vida cotidiana de quienes viven en esa zona del departamento de Lavalleja. “Estamos muy lejos de Minas. A la gente de nuestro pueblo muchas veces le queda más fácil viajar a Montevideo que ir a la propia capital del departamento. Por eso una 71Entrevista línea como la de Turismar resulta tan beneficiosa para nosotros.” Sin embargo, el momento más emotivo de la entrevista llegó cuando recordó los años en que viajaba cada fin de semana para continuar sus estudios. “Yo tenía la suerte de poder volver todos los fines de semana a mi pueblo y utilizábamos muchísimo la línea.” Aquellos viajes eran mucho más que un trayecto entre dos ciudades. “En Montevideo cada uno iba a su centro de estudio, pero sabíamos que a la vuelta nos íbamos a encontrar otra vez en Tres Cruces para regresar juntos al pueblo.”

Esa imagen resume una experiencia compartida por generaciones de jóvenes del interior: el ómnibus era el vínculo permanente con la familia, con los amigos y con el lugar donde habían nacido. Pero Turismar también estaba presente en los momentos de recreación que forman parte de la identidad de la región. “La línea era muy utilizada para ir a los bailes, a los raids hípicos y a los distintos eventos que se realizaban a lo largo de toda la Ruta 7.” Al volver sobre aquellos años, Da Cunha dejó una reflexión cargada de nostalgia. “Tengo los más lindos recuerdos de Turismar, de aquellas épocas de viajar con estudiantes de todos lados. Era una etapa fantástica.” Antes de despedirse, hizo llegar su saludo a la empresa y renovó la invitación para visitar la localidad. “Felicitaciones por el trabajo que realizan. Las puertas de nuestro municipio y de nuestro pueblo están abiertas para todos. Recuerden que Turismar llega hasta acá.” El testimonio de Conrado Da Cunha aporta una de las miradas más humanas de este recorrido por el mapa de Turismar. Porque detrás de cada frecuencia y de cada recorrido hay miles de historias personales. Para muchos jóvenes del interior, el viaje de regreso de cada fin de semana significaba mucho más que volver a un pueblo: significaba volver a casa. Esa es, quizás, una de las mayores contribuciones que una empresa de transporte puede hacer a la vida de una comunidad.

Durante muchos años, cuando se hablaba del transporte carretero de pasajeros, la imagen era casi exclusivamente masculina. Choferes, guardas, inspectores. Sin embargo, la evolución del sector también fue incorporando mujeres que hicieron de la atención al pasajero una verdadera profesión. En Turismar, una de esas historias tiene nombre propio: Mónica Sánchez.

Jueves, 23 Julio 2026

Formar conductores, cuidar personas

Detrás de cada ómnibus que sale a la ruta existe un trabajo que el pasajero casi nunca ve. Antes de ponerse al volante, cada conductor debe demostrar mucho más que habilidad para manejar. Debe comprender que representa a una empresa y que, durante cientos de kilómetros, tendrá en sus manos la seguridad y la confianza de decenas de personas.

Hay expresiones que solo pueden decir quienes sienten una empresa como propia. Mario César Pereyra, alcalde de Sarandí del Yí, no duda cuando busca definir qué representa Turismar para su ciudad: la considera una empresa “sarandiyense”. No porque haya nacido allí, sino porque hace muchos años pasó a formar parte de la identidad cotidiana de la comunidad.

En Cerro Chato, uno de los lugares más singulares del Uruguay por pertenecer simultáneamente a los departamentos de Durazno, Florida y Treinta y Tres, el mapa de Turismar encontró otro testimonio cargado de memoria. El alcalde Elías Fuentes recordó cómo la empresa acompañó durante décadas la vida del interior profundo, superando caminos difíciles y manteniendo un servicio que hoy forma parte de la historia de la región.

Hay testimonios que hablan de una empresa desde la experiencia institucional y otros que lo hacen desde la vida cotidiana. El de Sonia Quintero, responsable desde hace más de treinta años de la agencia de Turismar en Cerro Chato, pertenece claramente a este último grupo. Su historia está íntimamente ligada a la de la empresa y a la de una comunidad que depende del transporte para mantenerse conectada con el resto del país. Al comenzar la conversación, la respuesta fue tan breve como contundente cuando se le preguntó qué significaba Turismar para ella y para su familia.

Hablar de Turismar en Santa Clara de Olimar es hablar de varias generaciones. Así lo expresó el alcalde Óscar Viera, quien asoció la historia de la empresa con la evolución de una de las rutas más exigentes del país y con el compromiso que, durante décadas, mantuvo con las poblaciones del noreste uruguayo. Al comenzar la conversación, Viera recordó que su vínculo con la empresa nace prácticamente desde siempre.

Para el alcalde Asdrúbal Rodríguez, hablar de Turismar es hablar del crecimiento de San Gregorio de Polanco. La empresa llegó hace quince años y, desde entonces, no solo acercó turistas: también fortaleció la vida cotidiana de la comunidad y acompañó el desarrollo de uno de los destinos más singulares del interior uruguayo. San Gregorio de Polanco aprendió hace mucho tiempo que el turismo no depende únicamente de la belleza de un destino. Depende también de la posibilidad de llegar. Por eso, cuando Asdrúbal Rodríguez recuerda la llegada de Turismar, no habla simplemente de una nueva línea de transporte.

Luis Irigoin llegó a Paso de los Toros hace dos décadas por razones laborales. No nació allí, pero terminó enamorándose de la ciudad. Hoy, como alcalde, observa cómo el histórico corazón ferroviario del país se transforma a partir de nuevas oportunidades de desarrollo y está convencido de que el turismo será uno de los grandes protagonistas del futuro.

Ubicado sobre uno de los principales corredores del país, San Ramón ocupa un lugar estratégico dentro de la red de servicios de Turismar. Así lo destacó su alcalde, Gonzalo Melogno, quien subrayó la importancia que tiene la empresa para una ciudad desde la cual cientos de personas viajan diariamente por razones de trabajo, estudio o recreación.

Al comenzar la entrevista, Melogno explicó que la conectividad ha transformado la vida cotidiana de muchos habitantes de la localidad. “Este trayecto de unos 80 kilómetros permite que muchos usuarios viajen diariamente entre San Ramón y Montevideo en un tiempo que, muchas veces, ni siquiera logramos hacer en un vehículo particular.” El alcalde destacó que el servicio no solo se caracteriza por la rapidez, sino también por las condiciones en que se realiza el viaje. “La comodidad, el confort y el hecho de llegar directamente a la Terminal Tres Cruces hacen que los pasajeros elijan permanentemente este servicio.” Durante la conversación también hizo referencia al papel que desempeña el municipio como espacio de cercanía con la comunidad, señalando que la gestión local va mucho más allá de las tareas tradicionales de mantenimiento. “Muchas veces somos la primera puerta que golpean los vecinos.

Esa cercanía nos permite conocer direc37Entrevista tamente sus necesidades y trabajar sobre ellas.” Melogno resaltó además otra característica distintiva de San Ramón: su perfil educativo. “Somos una ciudad educativa. Tenemos una amplia oferta de enseñanza y muchos jóvenes de toda la región llegan hasta aquí para estudiar.” Pero al volver sobre el papel que desempeña Turismar, el alcalde dejó una reflexión que sintetiza el verdadero valor del transporte para las comunidades del interior. “La conectividad también significa unir a las personas.” Explicó que la empresa no solo comunica a San Ramón con Montevideo, sino que también facilita el acceso directo a otros destinos del país sin necesidad de pasar por la capital. “Las líneas hacia Maldonado, Piriápolis, Punta del Este, Salto o Melo permiten que muchas personas puedan viajar directamente desde San Ramón, algo que antes no era posible.” Precisamente por ese crecimiento en la demanda, adelantó que el municipio trabaja junto al Ministerio de Transporte y Obras Públicas para concretar una obra largamente esperada. “Ya estamos realizando gestiones para construir una terminal de ómnibus en nuestra localidad, justamente por la cantidad de destinos que hoy ofrece este servicio.” El testimonio de Gonzalo Melogno muestra otra dimensión de la evolución de Turismar durante estas cinco décadas. Ya no se trata solamente de acercar pueblos a Montevideo, sino de construir una red que conecta ciudades entre sí, facilita el acceso a la educación, al trabajo y al turismo, y mejora la calidad de vida de quienes viven en el interior del país. Esa capacidad de integrar personas y territorios es, quizás, una de las razones que explican la vigencia de Turismar después de cincuenta años de historia.

Jueves, 23 Julio 2026

Turismar es Gardel

Hay definiciones que valen más que un largo discurso. En Tacuarembó, al igual que en todo Uruguay cuando algo alcanza la excelencia, se dice simplemente que “es Gardel”. Por eso, cuando el inten- dente Wilson Ezquerra afirma que “Turismar es Gardel”, no está haciendo una cortesía institucional. Está expresan- do, con el mayor reconocimiento posible para un tacuaremboense, el lugar que la empresa ocupa en la vida del departamento. 

Felipe Algorta no habla de Turismar como un observador externo. Habla como un usuario que durante años viajó entre Durazno y Montevideo mientras estudiaba y daba sus primeros pasos en la actividad política. Por eso, al celebrar los cincuenta años de la empresa, siente que también está recordando una parte de su propia historia.

Hay personas que fundan una empresa. Otras la dirigen, la hacen crecer o la proyectan hacia el futuro. Julio Semproni ocupó un lugar diferente. Llegó cuando Turismar todavía no existía y terminó convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas silenciosos de su nacimiento. Su historia demuestra que las empresas no se construyen únicamente con ómnibus y rutas; también necesitan personas capaces de transformar una idea en una organización.

Hay personas que llegan a una empresa por una oportunidad laboral. Otras, porque eligieron determinada profesión. Y están quienes, prácticamente desde que tienen memoria, no recuerdan una vida fuera de ella. Fernando Marichal pertenece a ese último grupo. Su historia personal y la de Turismar crecieron en paralelo, al punto de que resulta imposible separar una de la otra.

Las empresas familiares suelen atravesar momentos decisivos en su evolución. Algunas optan por mantener su estructura original. Otras encuentran en la incorporación de nuevos socios la oportunidad de fortalecer un proyecto que ya ha demostrado su valor. En la historia de Turismar, 1983 fue uno de esos momentos. Siete años después de su fundación, la empresa enfrentaba un desafío común a toda organización en crecimiento.

“Las empresas no se heredan. Se merecen”. Sin decirlo exactamente con esas palabras, esa parece ser la filosofía que atraviesa la conversación entre Fernando Chainca Márques y su hijo, Fernando Chainca Fuentes. Uno recuerda los comienzos, cuando el trabajo era la única garantía de futuro. El otro cuenta cómo recorrió cada escalón de la organización antes de asumir la responsabilidad de conducirla. Entre ambos construyen una historia que explica por qué Turismar llegó a cumplir cincuenta años.

El saludo del expresidente Luis Alberto Lacalle trasciende la felicitación protocolar. Habla como usuario, como hombre del interior y como alguien que conoce el valor que tiene un servicio de transporte cuando de él depende la vida cotidiana de una comunidad. Hay mensajes que se limitan a felicitar. El de Luis Alberto Lacalle va bastante más allá.