Según estimaciones de Elif Ural, miembro de la junta directiva de la Asociación Turca de Agencias de Viajes (TURSAB), el 90% del sector opera de forma irregular. Esta desproporcionada presencia de clínicas informales no solo dificulta el cómputo real de pacientes que viajan al país —que en 2024 rozaron los 750.000—, sino que genera serias alertas sobre los estándares de seguridad sanitaria, la calidad del servicio prestado y el control fiscal de la industria, informa Hurriyet Daily News.
A este desafío de la informalidad generalizada se suma una feroz competencia que ha provocado una guerra de precios —pasando de promedios de 4.000 dólares a tarifas que hoy oscilan entre los 1.500 y 3.000 dólares— y, por lo tanto, escatimar gastos. También aumenta la competencia desde el exterior, con médicos extranjeros formados en Turquía que ahora operan en sus países de origen. No obstante, Ural se muestra convencido de que solo aquellas que puedan mantener la calidad prevalecerán en el futuro.
Portal de América - Fuente: Tourinews

