por Sergio Antonio Herrera
Sigo recorriendo la colección de Ruttas de 1986 y 1987 y la búsqueda original de la primera colaboración de Miguel Ángel Acerenza se ha convertido, casi sin proponérmelo, en otra cosa. Las páginas amarillentas de aquellas 13 ediciones empezaron a devolverme personajes, episodios y, sobre todo, personas a las que la revista retrató cuando buena parte de sus historias profesionales todavía estaba por escribirse.
Ya conté algunos de esos hallazgos. Ahora aparecieron otros dos que merecen una historia propia.
Los dos estaban vinculados al turismo y la hotelería cuando Ruttas comenzó a circular. Los dos terminaron construyendo carreras de varias décadas y ocupando responsabilidades importantes en instituciones del sector y del periodismo turístico.
Pero hay algo particularmente sorprendente en el caso de Roque.
Roque Baudean tenía apenas 18 años
Ruttas lo presentó cuando llevaba solamente un año trabajando en Relaciones Públicas del Hotel Libertador. Yo ya lo conocía desde antes, aunque no voy a intentar precisar ahora qué edad tenía cuando nuestros caminos comenzaron a cruzarse. Lo que está documentado en aquellas páginas es que a los 18 años ya estaba metido en el turismo y Ruttas ya había reparado en él.
Lo que vino después fue una carrera de enorme continuidad.
Roque fue tres veces presidente del Club Interlineal y de Turismo del Uruguay, presidió la Asociación de Gerentes de Hoteles del Uruguay y de América Latina, el Fórum Iberoamericano de Periodistas de Turismo y el Círculo de Periodistas de Turismo del Uruguay (CIPETUR). Integró además la Cámara Uruguaya de Turismo, la Asociación Uruguaya de Agencias de Viajes y el Bureau de Convenciones del Uruguay, entre otras instituciones.
Desde muy joven colaboró con José Villar Gómez, ministro de Turismo y figura fundamental de una etapa de transformación de la promoción turística uruguaya, y también con Benito Stern en la creación del Buró de Convenciones y en acciones de promoción del país en el exterior. Colaboró posteriormente con la Dirección de Turismo de Canelones y fue edil departamental de Montevideo entre 2010 y 2015.
Su carrera profesional recorrió prácticamente todos los rincones de la actividad: agencias de viajes, hoteles, transporte y organización de eventos. Dirigió durante 15 ediciones ENCOTUR, la Feria Turística de Uruguay, y desde hace 28 años está al frente de Editorial Turística y Hotel Casa de Campo Lo de Fatsia.
Todo eso estaba todavía por ocurrir cuando Ruttas fotografió a aquel muchacho de 18 años.
Y después apareció María.
María Shaw, el Victoria Plaza y una foto que todavía me debo

Encontrarme con María Shaw Arocena en aquellas páginas produjo una sensación diferente. Su historia profesional había comenzado en 1967, de manera que cuando apareció en Ruttas llevaba ya dos décadas trabajando.
La revista la encuentra en un lugar que por sí solo define una época: el Hotel Victoria Plaza.
Hablar del Victoria Plaza de aquellos años es hablar de uno de los grandes escenarios de Montevideo. No era solamente un hotel. Por sus salones pasaban congresos, recepciones, acontecimientos y personalidades internacionales. Y allí estaba María, trabajando en Relaciones Públicas.
Tengo además con ella y con aquel hotel un recuerdo que me persigue hasta hoy.
Un día yo pasaba por el Victoria Plaza y María me pidió que le sacara una foto con un huésped. Naturalmente acepté. El huésped era nada menos que Joan Manuel Serrat.
Le saqué la foto.
Y después seguí mi camino.
Pasé el resto de mi vida arrepintiéndome de no haberle dado la cámara a María y pedirle que me sacara a mí otra foto con Serrat.
Hay errores que uno descubre inmediatamente y otros que necesitan algunos años. Este pertenece claramente a la primera categoría.
Pero María no quedó congelada en aquella imagen del Victoria Plaza. Construyó después una extensa trayectoria en la hotelería, las relaciones públicas, la comunicación y, especialmente, el periodismo turístico.
Fue socia fundadora de la Escuela Superior de Hotelería del Uruguay, trabajó en comunicación para la Cámara Uruguaya de Turismo y la Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay, y desarrolló una actividad periodística que terminó proyectándola mucho más allá de fronteras.
Fue secretaria de Cipetur y posteriormente su presidente. Tuvo además un papel relevante en el desarrollo del periodismo turístico iberoamericano: fue secretaria general, vicepresidente primera y presidente de FIPETUR, cuya Consejo Internacional preside actualmente. Desde 2021 integra también ASICOTUR.
Durante casi veinte años, entre 2006 y 2025, condujo Azul & Verde en Radio Carve y desarrolló una extensa actividad como periodista y corresponsal para medios especializados de varios países. Es representante en Uruguay del Grupo Excelencias y a lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos los de la Cámara Uruguaya de Turismo por sus 50 años de trayectoria y del Ministerio de Turismo como Mujer Destacada en Comunicación.
Y nuestra historia profesional también volvió a cruzarse.
María se incorporó al Portal del Uruguay desde nuestros comienzos, en 2006, cuando aquel proyecto que poco después se transformaría en Portal de América daba sus primeros pasos. Hoy, veinte años después, vuelve a esta casa como responsable de Relaciones Institucionales.
Eso es, finalmente, lo que me está fascinando de esta recorrida por Ruttas.
La revista conserva un instante sin saber qué ocurrió después.
Roque tiene 18 años y está empezando. María está en el Victoria Plaza y todavía tiene por delante décadas de turismo, hotelería, comunicación y periodismo.
Casi cuarenta años después, yo puedo mirar esas mismas páginas sabiendo cómo continuaron aquellas historias.
Y tal vez allí esté el verdadero valor de estos archivos: no solamente recordar quiénes éramos, sino descubrir, tantos años después, en qué nos convertimos.

