por Sergio Antonio Herrera, desde Buenos Aires
Por un lado, Daniel Scioli, secretario de Turismo y Ambiente de Argentina, presentó cifras, defendió las políticas implementadas por el Gobierno y expuso su visión sobre la competitividad turística del país.
Por otro, Andrés Deyá, presidente de FAEVYT y de FIT, protagonizó una despedida cargada de emoción, reconocimientos y mensajes sobre el futuro de la actividad, antes de dar paso a Ezequiel Barberis, quien asumirá la conducción de la entidad.
Portal de América estuvo presente en una ceremonia que permitió apreciar dos perspectivas: la del funcionario público que defendió los resultados de su gestión y la del dirigente empresarial que cerró una etapa reivindicando el papel económico y humano del turismo.
Scioli: cifras, conectividad y competitividad
Scioli dedicó buena parte de su intervención a presentar resultados recientes del turismo receptivo argentino y a defender las medidas adoptadas por la administración del presidente Javier Milei.
Uno de los datos destacados fue el ingreso de 432.900 turistas internacionales durante agosto, con un crecimiento interanual del 8,9%, cifra que utilizó para fundamentar su posición sobre la evolución reciente de la actividad.
También puso especial énfasis en el mercado brasileño, destacando el crecimiento de la llegada de turistas procedentes de Brasil a la Argentina, un incremento del 41,8% según las cifras difundidas en la cobertura sectorial.
La precisión resulta importante: se trata del aumento de visitantes brasileños que eligieron Argentina como destino turístico, no de un crecimiento del turismo receptivo de Brasil.
Argentina no debe competir únicamente por precio
Uno de los ejes centrales de Scioli fue su respuesta a quienes señalan que Argentina se ha convertido en un destino caro.
El secretario sostuvo que la competitividad turística no puede medirse exclusivamente por el precio de los servicios y que el país debe fortalecer otros atributos fundamentales: calidad, seguridad, conectividad y promoción internacional.
Su exposición también incluyó una defensa de la política de cielos abiertos y de las medidas de desregulación impulsadas por el Gobierno, que presentó como instrumentos para ampliar las oportunidades de conexión aérea y favorecer el crecimiento turístico.
Scioli cuestionó a quienes habían anticipado consecuencias negativas de estas políticas, utilizando los resultados recientes del turismo receptivo para defender la orientación de su gestión.
En definitiva, su intervención combinó la enumeración de indicadores turísticos con una reivindicación de las decisiones económicas y regulatorias adoptadas por la actual administración.
Conviene distinguir, naturalmente, entre los resultados estadísticos presentados y las interpretaciones políticas que el funcionario realizó sobre sus causas.
Deyá: una despedida cargada de emoción y reconocimientos
El discurso de Andrés Deyá tuvo un tono completamente diferente. Su última inauguración como presidente de FIT estuvo marcada por los recuerdos, los agradecimientos y el reconocimiento a quienes participaron en la construcción de la feria durante sus treinta ediciones.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Deyá bajó personalmente del escenario para convocar a expresidentes y antiguos responsables del turismo, reuniéndolos en una fotografía que simbolizó la trayectoria de la feria y la continuidad del trabajo entre sucesivas conducciones.
La ceremonia también reservó una sorpresa para el propio dirigente: la presencia de su familia, que agregó un componente personal a una jornada especialmente significativa.
Más allá de la despedida, Deyá dejó una definición que resume buena parte de su pensamiento sobre la actividad:
“El turismo es la economía”.
Con esa expresión reivindicó la importancia económica del turismo, su capacidad para generar empleo, inversiones y negocios, y la necesidad de que el sector tenga mayor protagonismo en las decisiones estratégicas.
Su mensaje apuntó a superar la consideración del turismo como una actividad complementaria y a reconocer la amplitud de su participación en la economía.
Inteligencia artificial e inteligencia emocional
Deyá también abordó uno de los grandes desafíos que enfrenta actualmente la industria turística: la incorporación de la inteligencia artificial.
Su reflexión giró en torno a la importancia de preservar aquello que la tecnología no puede sustituir completamente: la inteligencia emocional, la atención personal y el vínculo humano.
En una actividad construida fundamentalmente alrededor de experiencias, hospitalidad y relaciones entre personas, destacó el valor de la atención y de los pequeños detalles que permiten transformar un servicio en una experiencia memorable.
El mensaje no implicó rechazar la tecnología, sino recordar que su incorporación debe acompañarse de la preservación de los valores humanos que caracterizan al turismo.
El relevo: Ezequiel Barberis
Otro momento significativo de la ceremonia fue la presentación de Ezequiel Barberis, quien sucederá a Deyá al frente de FAEVYT.
El abrazo entre ambos, registrado ante los asistentes, representó el cierre de una etapa y el comienzo de otra.
Deyá se despidió después de cuatro años de conducción, reivindicando el trabajo realizado y dando paso a una nueva generación de dirigentes.
Dos discursos y una feria que celebra treinta ediciones
La inauguración de FIT 2026 dejó, de esta manera, dos mensajes diferentes. Scioli presentó cifras y defendió las políticas turísticas del Gobierno argentino, mientras Deyá eligió combinar su balance institucional con reconocimientos personales y una reflexión sobre el valor económico y humano de la actividad.
La celebración de las treinta ediciones de FIT fue el escenario de ambas intervenciones y de un relevo institucional que marcó especialmente esta jornada inaugural.

