Jueves, 02 Octubre 2014
José Villar: "tuve el privilegio de acompañarlo durante toda su gestión ministerial"
El pasado diecisiete de setiembre falleció Don José Villar Gomez (14/04/1924). Lamentablemente cuando me enteré, y no fui el único, ya había sido sepultado. Algún medio informó sobre su fallecimiento y destacó su trayectoria. Me podría referir a la multiplicidad de actividades que desarrolló pero opté por destacar su actuación como Ministro de Turismo (2/04/1987 – 4/05/1994) ya que tuve el privilegio de haberlo acompañado durante toda su gestión ministerial.
La vida moderna se basa en las comunicaciones y la posibilidad de permanecer conectado. En los últimos tiempos, gracias a la generalización en el uso de smartphones (que sólo en Uruguay supera el millón y medio de unidades), la necesidad de estar conectado a Internet ha ido en aumento, y las políticas relacionados al uso de equipos electrónicos a bordo de aeronaves se han flexibilizado en todo el mundo. A partir de ahora en Europa no será necesario activar el modo avión a bordo, dado que la EASA (Agencia de Seguridad de la Aviación Europea) liberó el uso de teléfonos celulares puerta a puerta.
Nadie es profeta en su tierra, esto se confirma también para los pilotos uruguayos cuyas carreras se desarrollan exitosamente en el exterior del país. ¿Será útil la creación de un centro de entrenamiento para pilotos en Punta del Este sin concebir una política aeronáutica sustentable para el Uruguay?
Alguien dijo alguna vez que la historia se repite dos veces, la primera como tragedia, la segunda como farsa. Fue don Karl Marx. En el siglo siguiente en los cafetines de Buenos Aires se escuchaba el famoso tango “Por la vuelta” de Enrique Cadícamo. “La historia vuelve a repetirse, mi muñequita dulce y rubia, el mismo sol, la misma lluvia y ese loco, loco afán…”, escribió el vate porteño. Como se quiera todo parece volver a repetirse. Como siempre.
Fueron muy sinceras y bienvenidas las declaraciones de Mariano Recalde al diario “Ambito Financiero”, cuando reconoce el exceso de empleados que tiene Aerolíneas Argentinas y su pésima distribución. El exceso de regulaciones laborales que impiden el cambio de funciones o el ejercicio del llamado “ius variandi”, la desaprensión gremial que pide niveles salariales como si se tratara de una empresa fructífera.
.

