Miércoles, 06 Mayo 2020

El lugar del turismo

Estamos por entrar en la tercera década del siglo XXI y nos pareció increíble escuchar días pasados, en la conferencia de prensa del gobierno, con los colegas del interior, a nuestro presidente ubicar en una de sus respuestas, correctamente además, dos términos técnicos de nuestra actividad: "turismo interno" y "turismo receptivo, de extranjeros". Más que increíble, parece mentira que nos estemos refiriendo a esto que debería ser habitual, pero no lo es, nunca lo fue. La palabra turismo la citan casi todos los políticos, la mayoría no tiene la menor idea de lo que se trata, y mucho menos saben que esta actividad tiene tres grandes áreas bien definidas, las dos que mencionó Luis lacalle Pou y además, el emisivo. ¿Es casualidad?, no, absolutamente.

En 1986 publicamos su primer artículo. Fue en la página 26 de la revista RUTTAS, el título: "Marketing en la actividad del turismo". Nunca habíamos hablado con él, conocíamos su obra y sabíamos de la admiración que muchos protagonistas del sector le profesaban. Hasta que un buen día compartimos un café en el viejo Oro del Rhin de Colonia y Convención y a partir de ese momento, ya en la era digital, fue nuestro Consejero Editorial y columnista. Primero en el Portal del Uruguay, con la publicación el 22 de junio de 2009 del primero de sus 12 artículos en ese medio. Ya en el Portal de América, tuvimos la fortuna de publicar sus trabajos desde el 14 de marzo de 2010, hasta el pasado 10 de abril de este 2020. Fueron sesenta columnas, y en cada una de ellas, transfirió su conocimiento académico a miles de lectores. Como lo certifican las imágenes que compartimos en este artículo, muchos de sus trabajos, han tenido decenas de miles de lecturas. Ahora, de común acuerdo, cuando la colaboración del Profesor Acerenza con el Portal de América tiene su punto final, es cuando queremos agradecer, en nombre de todo el equipo, pero creemos que también en el de nuestros lectores, su invalorable aporte, su sabiduría y el hecho innegable, que durante tanto tiempo haya tenido la generosidad de compartir con nosotros muy buena parte de su conocimiento, sus teorías y convicciones, acerca de una actividad en la que en el mundo, hay muy pocos que la puedan enseñar con su maestría. Al mismo tiempo, expresamos la inmensa satisfacción y orgullo de haber sido quienes de alguna manera, hayamos colaborado para que Miguel, fuese como merecía, también profeta en su tierra.

Que las crisis traen oportunidades, se confirma cada vez que padecemos alguna. Con el final de la administración del Frente Amplio el turismo uruguayo había llegado quizás, al peor estado de situación de la historia. Sin conectividad aérea; múltiples cierres de hoteles, además de una densa sobreoferta de los mismos, caída de la demanda y pérdida de rentabilidad alarmante; todo ello generado no solamente por la caída del turismo argentino sino por la excesiva "manija" que se le dio a la ley de inversiones que hizo brotar hoteles como hongos. También cerraron muchos restaurantes; los operadores receptivos con números rojos multiplicados y el desaliento generalizado en la actividad. Justo en el momento del arranque del nuevo período, apareció el Covid-19 y nadie pudo conocer la planificación de las nuevas autoridades de gobierno para intentar dar un pronunciado giro a esa deficitaria realidad. Estamos transitando una paralización total que nadie sabe en lo que va a terminar y mucho menos cuando. Supusimos en algún momento que el "parate" era LA oportunidad para "barajar y dar de nuevo" entre todos los actores de la industria.

Miércoles, 22 Abril 2020

Tour de force del turismo

Según el diccionario panhispánico de dudas de la RAE, "tour de force" es una expresión francesa que significa 'acción difícil cuya realización exige gran esfuerzo y habilidad' y 'demostración de fuerza, poder o destreza'. No se nos ocurre otra forma de expresión mejor, para resumir lo que está pasando, lo que se está haciendo a nivel de gobierno con respecto  a una actividad acerca de la cual no hay dos opiniones diferentes a nivel global, ya que se la coloca como la primera gran afectada y también, como que será de las últimas en recuperarse. En otros tiempos, cada una de las noticias a las que nos vamos a referir someramente (por no tener la versión oficial) hubiese ameritado una conferencia de prensa con rimbombantes declaraciones, destacando ese híbrido que se reitera como sonsonete del "magnífico relacionamiento público-privado". Cuando las cosas funcionan bien, es porque los privados hacen lo suyo y el Estado también; pero eso se da en épocas normales, sin pandemia, sin el negocio paralizado, no como ahora, con obligaciones que gotean y sin ingresos de ningún tipo. Por ello, era muy importante tener noticias de un sector que del lado oficial para nuestro gusto, tiene demasiado bajo perfil y del privado, las novedades están en una meseta fatídica.

Desde hace unos días tomamos conocimiento de la noticia acerca de que Buquebus le solicitó al Ministerio de Trabajo argentino, la apertura de un procedimiento preventivo de crisis, con el fin de poder suspender desde el primero de abril y sin el pago de los sueldos a todo su personal en Argentina, unos 500 trabajadores. En primera instancia, esta vez, vimos que contrariamemte a lo que nos pasa cuando se trata de la empresa de López Mena, algo nos decía que debíamos ir con mesura y no criticar la solicitud por rutina, por tratarse de quien se trata... Resolvimos investigar a los efectos de "trascender" el mero hecho de informar, ya que como medio especializado, entendemos que siempre, debemos ir un paso más allá de lo que hace la prensa masiva. Sentimos que es de orden. Pero...los diferentes raros momentos que se viven en la actual coyuntura, hacen que uno proponga y el virus disponga, por donde debenos ir a la hora de informar y de opinar. Un desentendimiento con nuestros compañeros de redacción, hizo que nos encontrásemos hoy con la noticia publicada en el PDA, citando como fuente al medio colega Reportur. Abreviando "la epitetología interna derramada" (¿no es fino?), nos pusimos de inmediato a pedir asesoramiento. Vamos a dar nuestra versión.

Hay momentos en que nos sentimos arando en el desierto. Pero cuando repasamos la actualidad, vamos despojándonos cada día de un poquito más de humildad y vamos reconfortándonos con los datos de la realidad que van indicando que aún, cuando los diferentes voceros del sector, no mencionan a nuestro sitio ni a ninguno de nosotros, están cada vez más usando nuestros conceptos y teorías, Ante la realidad, con eso, tenemos bastante.

Que un medio especializado como el PDA deba informar a sus lectores basado en una nota de otro medio, indica que hay algo que no anda bien en la comunicación del MINTUR. Ya lo habíamos comentado directamente hace pocos días, haciendo saber a quien correspondía que nunca hemos recibido ninguna comunicación oficial. Normalmente no destacamos ningún periodista en la Torre Ejecutiva (somos muy pocos y racionalizamos el esfuerzo), sede de presidencia, en tiempos de Pandemia mucho menos, no tendría sentido, por lo tanto, cuando acuden las jerarquías del sector y es obvio que hablarán con la prensa, alguien debería comunicarlo, es lo que creemos. Por no haber estado, en la víspera transcribimos lo que "vio" la prensa masiva, que no se mudaba la sede pero no "vieron" lo sustancial, lo más importante. Bien, aclarado el punto, analizaremos a continuaciónlo informado por El Observador, que afortunadamente no se quedó solo en la cancelación de la mudanza.

La línea a Piriápolis fue operada hasta 2003 y se levantó porque no era rentable. Según investigación realizada por el PDA, la tan comentada reanudación en diciembre, utilizando el ferry Francisco para el próximo verano, seguiría siendo un pésimo negocio para la empresa, tendría por esa causa muy probablemente apenas un par de frecuencias semanales, como una exageración tres, supondría unas cuatro horas y media de navegación y seguramente, a pesar de que no sería peligroso para los pasajeros ni para el buque, las características de navegación serían muy complicadas de sobrellevar, se trataría de una travesía bastante agitada. Por otro lado, a pesar de que fue cambiado de  lugar el velero del magnate (sí, el que estaba en el muelle de la armada en el Puerto de Montevideo, el mismo) y el Francisco, como se vio en las maniobras de prueba "entra con calzador", no hay terminal portuaria, no hay pontón para el acceso de vehículos y convendría pensar lo que ocurriría con pasajeros de tan alto nivel (la inmensa mayoría tendrían como destino Punta del Este), un día de lluvia, de viento. La operación de una temporada alta en esas condiciones, puede significar una pérdida abultada para las finanzas de la empresa de López Mena, la cual estaría un par de escalones debajo del millón de dólares en números rojos. Como veremos en el transcurso y al final de este artículo, se "desvestiría un santo para vestir a otro", entonces.. ¿a santo de qué, López Mena decide aceptar todas estas pálidas?; ¿Le vino un ataque de bondad?.

Nos consta, a nivel oficial hay quienes están convencidos que López Mena para Uruguay "es un mal necesario". Será por eso que el anuncio que tiene en vilo a buena parte del sector, acerca de la reanudación de la ruta fluvial Buenos Aires-Piriápolis aunque cueste creerlo, no es una más de las bravuconadas o globos sonda del singular empresario. En esta oportunidad él, fue el receptor de la inquietud de nada más ni nada menos que del mismísimo gobierno uruguayo. Sí, como acaban de leerlo, quien propuso la reanudación de la línea a Piriápolis fue el Ministerio de Transporte y Obras Públicas a cargo de Luis Alberto Heber. El PDA preguntó a determinadas fuentes oficiales y algunas cercanas al gobierno lo siguiente: "Ante el anuncio de Buquebus -como veteranos de guerra, sabedores de que de cada diez anuncios de López Mena, más de la mitad no se concreta, antes de escribir, quisiéramos saber algo, si está a su alcance: 1- ¿Hay alguna solicitud o resolución formal de inicio (o reanudación más bien) de esa ruta? 2- ¿Quién va a hacerse cargo (o sea pagar) la construcción de la terminal? 3- Durante el eventual período que dure ese servicio DIC/FEB qué pasa con la ruta Montevideo/Buenos Aires?". Casi no hubo respuestas, hasta que llegamos una vez más al "Muchacho que sabe", quien despejó las dudas.

En los años de la dictadura, habíamos creado el CITU, el Club Interlineal y de Turismo del Uruguay. Empezamos en la calle Juncal pero los mejores tiempos se dieron en la casona de Soriano. Allí íbamos todos, ya fuésemos blancos, colorados, frenteamplistas o lo que fuésemos. El Covid-19 de ese entonces eran los milicos. Eran el enemigo común de todos;  los únicos que no iban a tomar copas, comer y mucho menos a jugar al Tute cabrero o al Truco. Nos pasábamos los cassettes de Wilson o de Zelmar, o las canciones de Los Olimareños, Viglietti o el Gran Flaco Zitarrosa como -supongo-, los adictos se pasan un raviol de falopa. Debatíamos sí, ¡claro que sí!, pero para saber si al discurso de Seregni le había faltado algún punto o alguna coma o si el cassette de Wilson lo había grabado en México, en Londres o en Buenos Aires. Cada quince días íbamos al Penal de Libertad a ver al hermano que "estaba adentro" y llevarle "el paquete" que juntábamos entre los hermanos "que estábamos afuera", sin importar si entre estos había tupas, blancos, colorados, bolches o frenteamplistas. Afuera, estábamos todos de acuerdo y todos, pateábamos para el mismo lado. Las primeras divergencias llegaron luego de la Concertación, se acentuaron con el Pacto del Club Naval y volvieron a la "normalidad histórica", cuando se instaló el primer gobierno democrático "el día después", el de Sanguinetti, con proscriptos varios que no pudieron discutirle ese lugar.


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