A partir de ese instante, el bloque adquirió un valor informativo excepcional. Durante casi una hora, Di Cio, Herrera y Rama intercambiaron ideas sobre la apertura de los cielos en América Latina, el nuevo escenario competitivo y las oportunidades que hoy tiene Uruguay para recuperar protagonismo en la conectividad regional.
Uno de los primeros conceptos contundentes llegó cuando Antonio Rama explicó que el objetivo de SUA nunca fue limitarse al mercado uruguayo y afirmó que "nuestro mercado son quinientos millones de pasajeros que se mueven en la región y que hoy lo hacen de una manera muy ineficiente", dejando claro que el proyecto apunta a conectar ciudades secundarias de Sudamérica utilizando a Montevideo como plataforma estratégica.
Consultado sobre el estado actual de la iniciativa, Rama dejó la definición que probablemente más repercusión tendrá: "Estamos muy, muy cerca de conseguir la capitalización", aunque aclaró inmediatamente que "no vamos a iniciar la operación si no estamos convencidos de que tenemos las espaldas suficientes como para empezar a hacerlo bien", priorizando la solidez del proyecto antes que cualquier anuncio apresurado.
A lo largo del diálogo también quedó en evidencia que la propuesta de SUA procura diferenciarse claramente de experiencias anteriores. Rama explicó que la compañía aspira a convertirse en una aerolínea híbrida, capaz de atender tanto al pasajero corporativo como al vacacional, sintetizando esa filosofía en una frase que despertó inmediata aprobación entre los asistentes: "Queremos devolverle al pasajero la dignidad de volar."
Por su parte, Gustavo Di Cio aportó una mirada técnica sobre el proyecto y sorprendió al afirmar que, entre todos los planes de negocios aeronáuticos que ha conocido en los últimos quince años en América Latina, considera que el de SUA reúne las condiciones para convertirse en el segundo proyecto verdaderamente serio y sostenible de la región, destacando el trabajo realizado en materia de planificación, estructura empresarial y viabilidad comercial.
El intercambio también permitió profundizar en el concepto de Aerolínea Nacional de Referencia, desarrollado por Herrera tanto en su libro como en numerosas publicaciones del Portal de América. Para el periodista, no se trata de reeditar el viejo modelo de una aerolínea estatal, sino de recuperar capacidad de decisión nacional sobre la conectividad aérea, evitando que todas las frecuencias, tarifas y estrategias comerciales dependan exclusivamente de directorios radicados fuera del Uruguay.
En el tramo final de la conversación, Herrera reivindicó públicamente la trayectoria de Antonio Rama, recordó las dificultades que enfrentó en emprendimientos anteriores y lanzó un mensaje dirigido al empresariado regional, exhortando a que aparezcan los inversores capaces de transformarse en el capital ancla que el proyecto necesita para despegar definitivamente.
Antes de despedirse, Rama dejó otra frase que resume la estrategia comunicacional que ha seguido SUA durante los últimos meses: "Cuando tengamos todo, soltaremos la bomba", anticipando que el próximo anuncio llegará únicamente cuando la compañía tenga aseguradas todas las condiciones para comenzar a operar.
Más que una conferencia sobre aviación, el bloque terminó convirtiéndose en una primicia. La aparición espontánea de Antonio Rama permitió conocer, de primera mano, el momento que atraviesa SUA Líneas Aéreas, un proyecto que vuelve a instalar en el centro del debate el futuro de la conectividad aérea uruguaya.


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